Japón

Japón se sumó notoriamente tarde al “tren de los acuerdos bilaterales”. Hasta fines de la década de 1990, el gobierno jugó la mayoría de sus cartas a las negociaciones multilaterales como vía para abrirle los mercados extranjeros a las empresas japonesas. Sin embargo, el país se ha visto crecientemente afectado por la pérdida de cuotas de mercado ocasionada por los TLC entre otros países. Por motivo del TLCAN, por ejemplo, Japón se vio en la urgencia de celebrar su propio tratado con México para que sus productos pudieran ingresar a ese país con el mismo nivel de aranceles que los productos provenientes de Estados Unidos.

Hasta hace poco, Japón tenía centrada su agenda de negociaciones bilaterales en apenas unos pocos países con costas sobre el Pacífico. Firmó acuerdos importantes con Singapur (2002), Malasia (2004), México (2004), Filipinas (2006), Indonesia (2007), Chile (2007), Tailandia (2007), el bloque de la ASEAN (2008) y Vietnam (2008).

A mediados de 2006, Tokio anunció el inicio de las negociaciones para un TLC con Brunei que se concretaron en 2007. Los tratados del país con Brunei e Indonesia resultan de importancia singular, ya que le garantizan al Japón acceso a fuentes de petróleo y gas.

A mediados de 2006, el gobierno nipón llegó incluso a proponer un acuerdo general de libre comercio para el Este Asiático que incluiría al Japón, la ASEAN, India, China, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelandia. La respuesta de la ASEAN, entre otros, fue poco entusiasta.

En 2007 comenzaron las negociaciones con Australia e India, y un poco más atrás en la agenda de prioridades figuran Colombia, China, Corea, Camboya y Laos.

Hay además otros países que se están abriendo paso como blancos de la agenda de comercio bilateral del Japón:
- A principios del 2005, Japón comenzó a explorar la posibilidad de entablar conversaciones con Suiza, y las primeras negociaciones efectivas se iniciaron en 2007.
- En 2006, motivado por los problemas de acceso a fuentes de recursos energéticos, Japón se adelantó para iniciar conversaciones en pos de TLCs con Kuwait y otros países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) ricos en petróleo y gas.
- A fines de 2011, Japón mostró interés en negociar un TLC con Birmania.
- En marzo de 2012, existieron indicios de próximas conversaciones para un TLC con Mongolia y Canadá.
- Existe además preocupación creciente por la situación de desventaja con que corren las empresas japonesas en el ámbito internacional más amplio, motivo por el cual el Japón le está proponiendo TLCs a Brasil, Sudáfrica, Nueva Zelandia e incluso ventilando expresiones de deseo acerca de potenciales negociaciones para un TLC entre Estados Unidos y el Japón.

Los acuerdos que propone Japón se denominan Acuerdos de Asociación Económica (EPA por sus siglas en inglés), ya que el gobierno sostiene que el término “acuerdo o tratado de libre comercio” no representa cabalmente el sentido de integración de políticas sociales y económicas más amplio que se propone alcanzar con sus socios en estos tratados. Pero estos EPA son similares en su alcance a un TLC típico de Estados Unidos, Nueva Zelandia o la UE, aunque menos ambiciosos en sus contenidos.

La oposición interna a acuerdos de libre comercio en torno al anuncio ha cristalizado que el gobierno japonés tiene la intención de unirse a la Asociación Trans-Pacífico (TPP.) Durante los años 2011 y 2012 se han visto grandes manifestaciones contra el acuerdo, impulsadas por los agricultores japoneses, poniendo en el foco la pérdida de seguridad alimentaria que la liberalización agrícola bajo el acuerdo propuesto podría acarrear, especialmente en relación con el arroz. Zenroren (Confederación Nacional de Sindicatos), también se opone al acuerdo, preocupados por la pérdida de empleos, la apertura de la economía al capital estadounidense, y la erosión de los niveles de vida y de trabajo. Muchos japoneses que se oponen al acuerdo ven al TPP básicamente como un TLC con los Estados Unidos.

última actualización: mayo de 2012


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