Colombia: ¡Todos a la calle! Respaldamos la Jornada Nacional de Protesta

Bogotá, 10 de Octubre de 2007


Colombia: ¡Todos a la calle! Respaldamos la Jornada Nacional de Protesta

Entre el 10 y el 12 de octubre de 2007, la Gran Coalición Democrática y todas las organizaciones políticas, sociales, campesinas, indígenas y sindicales que a ella pertenecen, han convocado a una jornada nacional de protesta a favor de la salud, por la paz y el acuerdo humanitario, contra el recorte a las transferencias, contra el alza de los combustibles, por el alza de los salarios y por el respeto a la movilización y a la protesta.

Estas luchas sociales corresponden al repudio de la ciudadanía hacia las políticas del gobierno de Uribe Vélez, que tiene a la nación sumida en la miseria y el atraso, mientras las arcas de los oligopolios y los especuladores tanto nacionales como extranjeros están a reventar. Este modelo económico pretende ser blindado al ratificar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, firmado por el gobierno colombiano y si se firman los TLC que negocian en la actualidad con la Unión Europea, Canadá y la Asociación Europea de Libre Comercio - AELC.

En todos ellos el propósito es generar un ambiente atractivo y estable para las inversiones extranjeras y un trato preferencial para las trasnacionales, mientras el Estado abandona a su suerte a las poblaciones que padecen la presencia de estas empresas, aún cuando se sabe que, lejos de generar progreso y crecimiento económico, dichas empresas han propiciado inestabilidad cambiaria, una constante sustitución del capital nacional por el extranjero y una crisis laboral estructural.

RECALCA respalda este necesario movimiento de defensa a los derechos esenciales de la población, hoy convertidos en simples mercancías. En el mismo sentido, rechazamos las pretensiones oficiales de privatizar a ECOPETROL, la empresa más importante del país, con la argucia de la “democratización”. Rechazamos, de igual forma, la arremetida antidemocrática y autocrática del presidente Uribe contra el máximo órgano de justicia de la nación, la Corte Suprema de Justicia, hoy atacado por desnudar las relaciones del para-militarismo con el actual régimen y con quienes lo apoyan.

El avance y la consolidación de las luchas sociales en todo el hemisferio americano están generando cambios positivos en la correlación de fuerzas. La agresión estadounidense se encuentra con fuertes barreras con cada paso que intenta avanzar. La unidad de las organizaciones en torno a objetivos comunes es la única forma de derrotar este modelo salvaje. Salgamos todos a la calle a manifestar nuestro rechazo al neoliberalismo.