¿Doha o no Doha? - posted 5 Sep 2007 [off-topic]
¿Doha o no Doha?
Después de un largo y lluvioso receso de verano en
Ginebra, los negociadores de 151 naciones están de vuelta en la sede de
la OMC para intentar una vez más el cierre de la Ronda Doha, denominada
así por la capital de Qatar, en la que se lanzaron las negociaciones en
noviembre del 2001. Como en ocasiones anteriores, el tema agrícola
atrae todas las miradas en busca de una luz de esperanza que permita
concluir esta esquiva negociación multilateral.
Las apuestas no son necesariamente favorables. La
última vez que los negociadores de la OMC celebraron en Ginebra se
remonta a abril de 1994, cuando se formalizó la creación de la OMC y la
incorporación de la agricultura al sistema multilateral de comercio.
Desde entonces, todos los intentos para cerrar un nuevo ciclo de
negociaciones multilaterales han fracasado. La agricultura, pese a
tener un menor peso relativo comparado con la industria y el creciente
sector de servicios, se ha convertido en el centro gravitacional de
todas las negociaciones, bilaterales y multilaterales.
Los negociadores enfrentan en la OMC dos obstáculos
prácticamente infranqueables: el primero, relacionado con la renuencia
del Congreso norteamericano a prorrogar la autoridad negociadora que
permita un tránsito sin sobresaltos en Washington. Y el segundo,
derivado de la eventual pérdida de grados de libertad de los
negociadores de E.U., que podrían verse enfrentados a defender una
nueva ley agrícola, que en lugar de reducir los subsidios domésticos,
los aumente.
Quizás la primera dificultad podría obviarse en caso de
que se presentara un paquete tan atractivo para el Congreso de Estados
Unidos, que motivara una prorroga temporal para permitir el cierre de
la Ronda Doha, como lo establece la Ley de Comercio de 1974. El segundo
impedimento se presenta como un hecho de naturaleza política que lo
hace por la misma razón, casi inasible. En efecto, la Cámara de
Representantes estadounidense aprobó el pasado 27 de julio (por una
mayoría de 213 a 191), un proyecto de ley que aumenta el presupuesto
agrícola de 250 billones de dólares a 284 para los próximos cinco años.
Los negociadores en Ginebra no tuvieron tiempo, ni
espacio para examinar y debatir las implicaciones de este proyecto de
ley norteamericano, pues su aprobación ocurrió unas horas después de la
última sesión de la OMC antes del receso de verano en Europa. Es
imaginable, en consecuencia, que este proyecto de ley sea uno de los
temas centrales que aborde el grupo de negociación agrícola reunido
esta semana en Ginebra, cuyas implicaciones han sido criticadas tanto
por la administración Bush en Washington, como por las delegaciones de
Australia e India en Ginebra.
El otro tema medular en estas negociaciones
multilaterales tiene que ver con la interrelación secuencial existente
entre agricultura e industria. El G-20, grupo de países en desarrollo
liderado magistralmente por Brasil desde agosto del 2003, sostiene con
sobradas razones que "la ambición en agricultura debe determinar las
negociaciones en otras áreas -y no al contrario". La alianza de once
países en desarrollo que le pone picante a las negociaciones en
industria (que incluye a Brasil, India y Sur África), manifiesta
atinadamente que la reforma substancial de las políticas
distorsionantes utilizadas a favor de la agricultura de los países
desarrollados es la vara correcta para medir la profundidad de la
liberalización comercial en industria.
En otras palabras, el mensaje para E.U. y la Unión
Europea es que la reducción de los aranceles en industria depende de la
disminución de los subsidios agrícolas.
¡Señores, hagan sus apuestas!
Fuente: Portafolio
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