Latinoamérica y política en Estados Unidos - 4 Sep 2007
Latinoamérica y política en Estados Unidos.
Andrés Espinosa Fenwarth - Asesor del Ministro de Agricultura
La campaña presidencial en Estados Unidos entra como en
la hípica en tierra derecha, exactamente a un año de la Convención
Nacional Demócrata que escogerá en Denver, Colorado, los candidatos a
la presidencia y a la vicepresidencia de Estados Unidos. La Convención
Nacional Republicana tendrá lugar una semana más tarde en St. Paul,
Minneapolis, cuyos delegados nominan asimismo a sus candidatos a la
presidencia y vicepresidencia. La elección tendrá lugar el 4 de
noviembre de 2008, cuando el Colegio Electoral decida por una mayoría
de al menos 270 votos, quién será el 44avo presidente y el 47avo
vicepresidente de Estados Unidos.
En el campo demócrata, las encuestas más recientes del
semanario Newsweek le dan una amplia ventaja a la senadora Hilary
Clinton de Nueva York con el 44 por ciento, seguida del senador Barack
Obama de Illinois con el 23 por ciento y del ex senador John Edwards de
Carolina del Norte con el 14 por ciento, cuyos resultados se han
mantenido con gran consistencia durante todo el año. En el terreno de
los republicanos, el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, puntea de
tiempo atrás las encuestas partidistas con el 30 por ciento.
Recientemente, el ex senador Fred Thompson pasó al segundo lugar de
favorabilidad con el 22 por ciento, seguido del senador John McCain que
cae a la tercera posición con el 13 por ciento.
Latinoamérica tiene sus ojos puestos en esta crucial
elección, de cuyos resultados dependerá su relacionamiento político y
comercial para la siguiente década. En este último frente, y
conjuntamente con el Economist Intelligence Unit y el Latin Business
Chronicle, examinemos cuál podría ser la postura de los principales
candidatos a la presidencia de Estados Unidos en materia comercial, en
lo que concierne a Latinoamérica, y en particular, a Colombia. La
experiencia reciente muestra que si los demócratas llegan a la Casa
Blanca, los acuerdos de libre comercio no serán una prioridad, salvo
aquellos que incorporen e implementen integralmente su visión en
materia laboral y de medio ambiente. El Plan Colombia no sería
abandonado dado su componente de lucha contra las drogas ilícitas, pero
sí previsiblemente direccionado hacia programas sociales en detrimento
del gasto militar dedicado exclusivamente a la seguridad.
En el evento en que sean los republicanos quienes se
queden en la Casa Blanca, es imaginable un decidido apoyo al libre
comercio, a los TLC, el de Colombia incluido, y por supuesto al Plan
Colombia, todo lo cual dependerá de la composición política del
Congreso de Estados Unidos para el período legislativo que se inicia en
el 2009.
Vamos ahora al fondo del pensamiento de los principales
candidatos. La senadora Clinton tiene un récord mixto en materia
comercial. Si bien votó a favor del TLC con Chile, lo hizo en contra de
Cafta (TLC con Centroamérica) por sus débiles disposiciones laborales y
de medio ambiente. "Libre comercio no significa comercio sin reglas"
señaló al votar contra Cafta; candidata que tiene además entre ceja y
ceja a Nafta (TLC con Canadá y México), pues recientemente afirmó que
"el acuerdo ha dañado a muchos trabajadores estadounidenses". El
senador Obama apoyó el TLC con Omán, pero votó en contra de Cafta por
las mismas razones que la senadora Clinton, a quien acompaña en su
intención de enmendar Nafta y añadirle mayores estándares laborales.
Por el lado republicano, el ex alcalde Guiliani, el ex
senador Thompson y el senador McCain avalan abiertamente el libre
comercio; este último incluso apoya personalmente los TLC de Colombia,
Panamá y Perú.
¡Hagan sus apuestas señores!
Fuente: Portafolio
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