Montaña de subsidios - 8 Nov 2007
Montaña de subsidios
Andrés Espinosa Fenwarth - Asesor del Ministro de Agricultura
El Congreso de Estados Unidos está ad portas de aprobar
el proyecto de ley agrícola valorado en 286 billones de dólares que
regirá hasta el año 2012, que en esencia mantiene intacta la montaña de
subsidios, e incluso los aumenta para algunos productos y programas de
sostenimiento de ingresos. La Cámara de Representantes y el Comité
Agrícola del Senado le impartieron recientemente su correspondiente
bendición, pendiente de igual consideración en el Senado antes de
remitirlo a la Casa Blanca para la sanción del presidente Bush.
De todas las críticas que le llueven al proyecto
agrícola de E.U., ninguna tan ácida como el artículo de Michael
Grunwald de la revista Time, que usualmente se interesa por asuntos más
mundanos. Time sostiene que la “política agrícola de E.U. es mala para
la economía, el medio ambiente, la imagen global y las poblaciones
rurales norteamericanas”. Y añade que este es “un acuerdo horrible que
contribuye a la obesidad y la inmigración ilegal, degrada ríos,
concentra la producción en conglomerados, golpea a los agricultores del
Tercer Mundo, viola los acuerdos internacionales de comercio y paraliza
los esfuerzos por abrir los mercados de bienes no agrícolas y servicios
que componen el 99 por ciento de la economía norteamericana”. Queda
uno, pues, sin aliento después de digerir semejante diatriba
proveniente de las entrañas mismas del establecimiento norteamericano.
El 60 por ciento de los subsidios domésticos en E.U.
favorece primordialmente 5 productos, maíz, arroz, soya, trigo y
algodón, cuyos productores, según el representante demócrata Ron Kind,
“son elegibles mientras respiren”. Pero incluso no se requiere estar
vivo. De acuerdo con el informe publicado el 24 de julio pasado por The
Government Accountability Office, GAO, “el Departamento de Agricultura
de E.U. no puede asegurar que no está haciendo pagos inapropiados a
individuos que han fallecido”. GAO encontró, en efecto, que entre 1999
y el 2005 se pagaron subsidios agrícolas por 1,1 billones de dólares a
69.120 personas que estaban muertas hacía más de 3 años, y a 32.832 que
lo estaban hacía 7 años o más.
Time recuerda que la política agrícola de E.U. se gestó
en la era de Franklin D. Roosevelt como una “solución temporal para
arbitrar una emergencia”, en respuesta a la Depresión de los años 30,
que con el correr de los años se volvió permanente. Esto refleja el
poder de los lobbies agrícolas y de los intereses regionales que
predominan en Washington que le restan, desde entonces, grados de
libertad y manejo a la Administración estadounidense. Mike Johanns,
quien renunció recientemente como secretario de Agricultura para
lanzarse al Senado, sostiene que los subsidios agrícolas deberían
reducirse, dado que el promedio de ingreso de los agricultores es de
81.000 dólares anuales y que el 82 por ciento de los ingresos proviene
de actividades distintas de las agrícolas.
Así, lo que se viene ahora, según el secretario agrícola (e) norteamericano, Chuck Connor, son “muchas demandas en la OMC”.
Fuente: Portafolio
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