Colombia. El paro agrario, tiene razón y porqué hacerlo

Colombia. El paro agrario, tiene razón y porqué hacerlo

Por Luis Alejandro Diaz, 15-5-14

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Dependiendo de una muy baja popularidad en cuanto: no por el falso proceso político de paz con las Farc, ni porque esté negociando a espaldas del pueblo argumentos políticos, como tampoco, por interceptaciones a Raimundo y a todo el que tenga un teléfono, que, para salvarse del acoso de la opinión, dijo que a él también le había interceptado las comunicaciones la mano negra. Pero la realidad de Santos fue tomar ejemplo, de la manipulación de Uribe cuando descubrieron el escándalo de chuzadas, mostrándose como víctima de la situación para quedar bien ante la nación.

La baja popularidad le ronda por cualquier esquina del territorio, nada más, por ser charlatán y demagogo. Ofrecer y acelerar leyes en beneficio de la población vulnerada, y crear mesas de diálogo para dispersar las acciones de agricultores y campesinos, que al día de hoy como mismos lo explican, el gobierno no ha hecho valer los segmentos aprobados en tales mesas, en cabeza de Rubén Darío Rizaralde ministro de agricultura. –Quién vendió a los palmeros cuando era presidente de Fedepalma con las filosofías de Cargill- Actualmente, propietarios o ex propietarios están en bancarrota por las deudas con “Cargill”, pagando por el modelo de Asociatividad o cooperación, modelo del comercializador, lo que se llama: “Agricultura por Contrato”

En cuanto a tecnología para el campo no se ha movido un dedo, dice uno de quien preside la marcha. Los TLC van acabar con el campo y desplazará al pequeño productor. Se habló que los insumos estaban muy costosos y nos metieron la mano en la boca cuando afirmó el gobierno que iban a determinar precios de estos artículos, que mirándolo bien, no puede hacerlo. Porque quienes importan estos agregados para la agricultura son los mismos que hoy pretenden convertirnos en borregos. Que con el nombre de “Agronegocio” la multinacional “Cargill”, causante de la aprobación del TLC con Estados Unidos, y de que el campo Colombiano esté más solo que nunca, mientras que el gobierno no escatima esfuerzos en abandonar. Lo hace con el fin de dar a estas multinacionales el poder de acaparar, extranjerizar y hacer un supuesto pacto agrario para los campesinos productores, pero tras fondo es para dársela a la multinacional.

Después del argumento, la situación a la cual se va a enfrentar el campo en el futuro en especial para quienes labran tierras ancestrales, así como las distintas culturas, etnias, campesinas y populares, transciende más a lo inequitativo que a fortalecer el campo. Todo lo propuesto por éste y otros gobiernos ha pasado sin ningún acontecimiento especial. Lo especial ha sido los desalojos de tierras, vulneración de derechos humanos y creciente desinformación.

“Cargill”, es una multinacional que maneja todo el comercio agrícola del mundo. Que no solo se dedica al intercambio de productos precederos sino que también, al transporte de minerales, hidrocarburos y otros.

Bueno, ¿por qué el sector campesino agricultor está en contra de los parámetros que dicta el gobierno en cabeza del ministro Rizaralde, y prefiere hacerse sentir con movilizaciones? Porque el ministro y el presidente Santos y todos los ministerios están manejados por la multinacional “Cargill”. Esta multinacional hizo que se negociara el TLC con Estados Unidos, haciendo incorporar al pacto las semillas transgénicas, como punto que hacía falta para su aprobación.

Se acuerdan estimados lectores de una frase que el presidente dijo en alguna alocución: que los campesinos tenían que aprender a convivir con los grandes empresarios, concentrando esfuerzos y que todos cabían en el campo, pues es muy lógica la respuesta: “Cargill” Ha esto se opone el pequeño y mediano agricultor como también, los sectores culturales de la región. Para que no terminen como asalariados sin tierra de la multinacional. La filosofía implantada por este monstruo comercializador, intermediario, acopiador y procesador, es fomentar la “Asociatividad” y “Cooperativa”. Para bien de la multinacional y desgracia para el agricultor campesino.

Este pulpo comercializador, reúne a todos aquellos agricultores campesinos dispersos, les ofrece la compra directa de sus artículos mostrándoles que les es más fácil una venta directa, que salir a los centros de acopio con representación de más costos para el artículo. Incentivando al agricultor a producir más para este emporio comercializador. Al pequeño agricultor, no le queda de otra que cultivar las semillas que “Cargill” les suministra, lo mismo que aceptar ayudas en créditos e insumos para incrementar los cultivos. Pero, con un grave e insostenible problema. Los riesgos y costos de producción así como la financiación del proyecto, los asume el campesino asociado a “Cargill”. La ganancia se la lleva la multinacional porque se beneficia de los subsidios a la agricultura que en el caso de Colombia, se verá en un futuro con las rentas de la nación dirigiéndose hacia el campo como lo son los 3.3 billones de pesos del 4/1000. Pero no para formalizar el campo, sino para fortalecer a los inversores.

Ahora dimensionemos: si la producción fue pésima, el campesino le tiene que pagar a “Cargill”, los insumos, la financiación crediticia, la renta de la tierra, los gastos de operación. En otras palabras, esta compañía gana por punta y punta. El campesino pierde hasta su moral. Es lo que está sucediendo con los palmeros y otros sectores de la economía que se encuentran en manos de poderosos inversionistas.

Pero si es contundente la producción, se beneficia la multinacional. Esto, porque como intermediario saca los mayores provechos a costa de los bajos precios de compra a los productores. A la vez que: los agricultores tienen que seguir pagando a “Cargill”, prestamos, financiación, rentas etc. Es una manera fácil como dice el presidente de fomentar empleo en el campo, pero a ¡qué costos! Es cuando Santos dice que con el Pacto Agrario habrá ganadores y perdedores, refiriéndose tácitamente a los TLC. Cuando no se hizo absolutamente nada por el agro y por quienes trabajan por él.

Una pequeña nota a raíz de las marchas de campesinos, etnias, populares y otros en defensa del campo. ¿Tiene esencia el paro o paros próximos de los agricultores?

source: Kaos en la Red