América Latina Sin TLC | 27 de Noviembre, 2025
Adhesión de Uruguay al TPP11: primeros análisis
En una entrevista realizada por La Diaria Radio Uruguay, Viviana Barreto, analista en Relaciones Internacionales, habla sobre el impacto que podría tener la adhesión del país oriental al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) y la repercusión política que podría tener en el Mercosur.
Periodista: Y ahora otra entrevista, tendremos vinculada al mismo tema que abordamos recién con Marcel Baillant, que es justamente el inicio del proceso de adhesión a lo que simplificando definimos como Acuerdo Transpacífico. Nos interesa ahora sumar una segunda visión al respecto del tema y lo haremos con Viviana Barreto, que es licenciada en Relaciones Internacionales y directora del proyecto sindical de la Fundación FES en América Latina. Viviana, buen día, bienvenida y gracias por visitarnos.
Viviana Barreto: Gracias Martín, buen día y un gusto estar acá.
Periodista: Voy a empezar la entrevista contigo con la misma pregunta que le hice a Marcel Baillant, cuando hace seis días Cancillería oficialmente dijo que Uruguay iniciaba el proceso de adhesión. Iniciar un proceso de adhesión no es estar adherido, esto puede demorar mucho tiempo, pero es un paso que hasta ese momento no se había dado o comunicado. Bueno, cuando eso se informó, ¿qué primera sensación tuviste?
Viviana Barreto: La verdad es que sorprendió un poco, sobre todo porque el tono de la conversación pública que había marcado la Cancillería antes era que este era un tema más en agenda, pero que Uruguay tenía otros países antes en el proceso de adhesión, entonces que no era algo que se preveía próximamente y además hubo bastante poca conversación de qué se esperaba de ese proceso por parte de un gobierno nuevo, digamos. Claramente después atando cabos la gira de la vicecanciller por la región y la conversación con diversos gobiernos de la región, la búsqueda de apertura de mercado, sobre todo de carne, que es un interés ofensivo importante, bueno, da cuenta de que efectivamente sí es un trabajo diplomático interesante.
Bueno, entonces primero sorpresa, después por supuesto que preocupación. El profesor Baillant lo decía un poco, este acuerdo es un acuerdo que tiene un componente de libre comercio de bienes que no es nada despreciable, pero tiene un componente que impacta en el espacio regulatorio, el espacio de la política pública, el espacio soberano, depende cómo se lo pueda llamar, que no es para nada despreciable y eso genera preocupación. Es un acuerdo conocido, no es un acuerdo que no conozcamos, como pasó por ejemplo en el proceso de negociación con la Unión Europea, que había mucha dificultad de acceso a los textos, en este caso el acuerdo es conocido porque los textos están firmados desde el 2018, Uruguay se incorporaría a ese proceso y es un acuerdo como conocido y ya vigente muy discutido en la región y en particular nosotras tenemos conversación y trabajo con personas en Chile, sobre todo que se movilizaron fuertemente en contra del ingreso de Chile a este acuerdo justamente por el espacio regulatorio y soberano que implicaría para Chile en ese caso y nos imaginamos para Uruguay en donde las empresas públicas y los servicios públicos tienen una dimensión mucho mayor que en el caso chileno, que está muy atravesado por una inserción comercial y económica mucho más aperturista o neoliberal, en el caso nuestro hay algunas sensibilidades más importantes que entendemos que hay que empezar a mirar, sobre todo y a escuchar un poco, ahí ya lo decía, qué va a poner Uruguay en la mesa de negociación en ese proceso de adhesión y cuáles son las líneas rojas que va a trazar y si esas líneas rojas son posibles.
Porque lo que no se puede hacer un país que se adhiere al tratado es discutir las reglas que están acordadas, si puede decir que ofrece, en términos de que protege empresas y monopolios del Estado, es muy agresivo el tratado, básicamente plantea que las empresas públicas tienen que operar en condiciones de mercado, prohíbe subsidios cruzados de empresas públicas, por ejemplo que una empresa, supongamos Antel, que tiene la telefonía, las telecomunicaciones como una actividad principal, subsidia actividades secundarias y vemos que Antel está mirando el negocio del entretenimiento, del streaming, bueno yo estoy un poco perdida con la discusión sobre los derechos del deporte y todo eso, pero digamos que tiende a reducir la capacidad de acción de las empresas públicas y sobre todo a poner una auditoría, porque es eso lo que se va a mirar, cuando se habla, y en el caso de las empresas públicas, se habla de neutralidad competitiva, es decir que la política del Estado no debería distorsionar la competencia. Entonces eso es un elemento relevante.
Por otro lado, voy a reiterar algunas cosas que dijo Bayan, pero esto que se habla de coherencia regulatoria es importante porque básicamente se aplica una auditoría a las políticas públicas, hay que ver de qué niveles, en el caso de Chile, el acuerdo entró en vigencia para Chile en diciembre de 2023, tiene algún tiempo de vigencia pero no tiene tanto tiempo, hay resoluciones presidenciales que establecían cuáles son los alcances de las políticas públicas, las normas que van a estar comprendidos de la obligación del tratado, que básicamente dice, mira si la norma no es arbitraria, si no distorsiona innecesariamente la competencia de un operador privado o de un exportador de los países miembros del tratado, entonces en Chile decían, los decretos presidenciales, las normas de nivel municipal, yo estoy diciendo de memoria, no recuerdo, es un decreto muy difícil y hay que conocer el derecho constitucional chileno, pero ahí va a haber una discusión, hasta qué punto el país se abre a esa auditoría externa de una comisión integrada por ministros o representantes de los estados, parte del acuerdo que van a mirar las regulaciones de Uruguay.
Nosotros discutimos bastante la política de promoción de inversiones y el otorgamiento de beneficios a la inversión extranjera y la posibilidad de las inversionistas de acudir y demandar al Estado o reclamar sobre la política pública que entienden anticompetitivo, distorsionante, y lo que nosotros vemos es que además de mirar la política hay un cierto riesgo de lo que se llama el enfriamiento regulatorio, es decir, que pasó claramente en el caso del etiquetado frontal de alimentos con criterios de salud pública, que hubo una presión de la industria alimentaria, sobre todo extranjera, muy fuerte y el Estado la verdad es que mira tres veces si poner una normativa que puede ser de bien público pero que puede generar tensiones con el sector privado.
Periodista: A eso se le llama enfriamiento regulatorio.
Viviana Barreto: Exactamente, porque se piensa más y hay una restricción más al espacio soberano del Estado en la aplicación de la política pública a su real saber entender de proteger el bien superior. Entonces hay elementos importantes en la dimensión del comercio de servicios es importante también en este acuerdo, hay capítulos dedicados al comercio electrónico y cuando se discutió, porque este acuerdo empezó con Estados Unidos siendo parte, después Estados Unidos de Barack Obama firmó el TPP y ahí Barack Obama decía con este acuerdo Estados Unidos asegura el acceso al comercio y va a marcar las nuevas reglas de comercio internacional. Entonces eso que Baillan decía que es un acuerdo de nueva generación que tensiona los márgenes de la regulación es real, después gana Trump en 2017 y Estados Unidos se va, pero hay algunos elementos que quedaron plasmados en el acuerdo.
Y cuando se discutía se hablaba de, con relación al comercio electrónico, el acuerdo es muy restrictivo de la posibilidad de imponer condiciones a las operadoras de la economía digital, a las grandes big tech. Entonces por ejemplo para mirar el impacto en términos de la industria cultural local de la avalancha de contenidos por estas plataformas, las organizaciones y la gente que se movilizaba hablaba de la cláusula Disney, porque básicamente se entregan mercados, es muy difícil poner restricciones, por supuesto que es imposible cobrar impuestos, no se da la posibilidad de que se alojen los datos, incluso datos sensibles, que se reclame el alojamiento en servidores nacionales, hay muchos elementos que son de preocupación y que hay que mirar y yo venía pensando cuando venía para acá y estaba escuchando la entrevista anterior para ver cómo venía el tono de la conversación, me parece interesante pensar cómo discutimos inserción internacional en el Uruguay, porque las personas que tienen una mirada quizás más liberal, más aperturista, neoliberal, llámenle H, tienden a decir no pasa nada, esto nos abre oportunidades, vamos a poder vender más, nos va a traer la discusión para modernizar el Estado, no se preocupen, Uruguay va a poder negociar y vamos a ser todos felices.
Y quienes tenemos una preocupación que mira más al rol del Estado como un motor de desarrollo, que entiende la simetría en el desarrollo histórico de países como Uruguay y por lo tanto la importancia de la integración regional, por ejemplo para mirar la inserción comercial internacional, qué vendemos a la región y qué podemos vender al resto del mundo y cómo impacta eso en términos de justicia social y económica, tendemos a decir estamos sumamente preocupados, este acuerdo nos trae muchas amenazas y es posible que haya partes de verdad en las dos perspectivas, el problema es que no tenemos espacios de discusión pública y democrática y sobre todo arbitrados o auspiciados por las autoridades nacionales para decir bueno, cuáles son las preocupaciones, cuáles son las oportunidades, cómo lo vemos nosotros y qué piensan los actores de la sociedad.
Periodista: Ahí estás planteando que debería en este contexto de proceso de adhesión ya en marcha generarse algún ámbito, o sea que las autoridades deberían generar un ámbito para que empiece a madurar ese producto que hoy, ¿o esas conclusiones que hoy entendés que no están planteadas?
Viviana Barreto: Por supuesto que sí, de hecho nosotros, el gobierno uruguayo en el periodo de gobierno de José Mujica, instaló lo que se llamaba un sistema de diálogo y consulta en la Cancillería, que era un espacio donde se convocaba organizaciones de la sociedad, organizaciones en la sociedad civil, sindicatos, empresas y donde se hablaba sobre las iniciativas de política internacional. Ahí había críticas sobre la efectividad o no del espacio, pero había un espacio de conversación. Después eso se fue dejando de lado y no existe más y no hay la verdad, es que un espacio de conversación democrática nosotros repetimos muchas veces y desde Redes Amigos de la Tierra también lo repetimos, estos temas son muy sensibles, ponen en juego puestos de trabajo, los sectores productivos, las condiciones de trabajo de las personas, ponen en juego la política pública para el bien común, entonces deberían ser más transparentemente discutidos, más democráticamente discutidos con todos los actores alrededor de la mesa, con las universidades, con el sector empresarial, con los sindicatos, con las organizaciones sociales con expertise particular en algunas agendas, no lo contrario, habitualmente las autoridades diplomáticas son temas muy sensibles, agradecemos la reserva, por supuesto que tiene que haber reserva en las conversaciones diplomáticas, ni que tal vez, pero la reserva lo que te hace es que no sabemos de lo que estamos hablando, no sabemos qué espera Uruguay en el ingreso a ese acuerdo.
¿Qué va a pasar con el MERCOSUR? Es un tratado libre de comercio que perfora la ya extremadamente perforada unión aduanera MERCOSUR, por la vía de los hechos el MERCOSUR está dejando de lado la unión aduanera y está aplicando la flexibilidad tan discutida, pero no se discutió en ningún ámbito de MERCOSUR, no hay ninguna norma que haya legalizado este paso de Uruguay, tampoco por supuesto y es súper preocupante el paso de Argentina de aparentemente firmar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, entonces qué pasa con la región, los caminos de inserción internacional que buscan nuestros países parecen mirar al resto del mundo y el juego regional parece que la conversación es un siga-siga todo jugado bastante a la firma del acuerdo con la Unión Europea pero después qué va a pasar con el proceso de integración regional efectivamente si Uruguay ingresa a un acuerdo como este, si Argentina firma un tratado con Estados Unidos, parece que el MERCOSUR es un proyecto cada vez más débil.
Periodista: Ahora que mencionabas cómo esto convive con la pertenencia al MERCOSUR, mencionabas ahí una serie o ponías algunas alertas con respecto a en qué termina quedando finalmente el MERCOSUR, muy relegado o muy de lado, también capaz que me pierdo de algo, yo no he escuchado impugnaciones o críticas de los países socios a este paso que dio Uruguay, pienso por ejemplo en Brasil, teniendo en cuenta la afinidad que hay entre el gobierno uruguayo y el presidente brasileño Lula da Silva en este momento, no detecto que ese ruido se haya planteado por lo menos públicamente, capaz que me perdí de algo.
Viviana Barreto: No, si lo perdiste vos también me lo perdí yo porque no escuché actores, no escuché a Lula por supuesto y tampoco el gobierno de Brasil salir públicamente con esto, tampoco entiendo que han salido con relación a la movida de mi ley con los Estados Unidos claramente, me parece que hay una preocupación de que no haya nada en la región que interfiera la firma supuestamente el 20 de diciembre del acuerdo con Europa y hay un no hagamos solas por ahora, mostremos que estamos todos alineados acá y pasa esto que te digo, por la vía de los hechos se rompe el acuerdo, todo el mundo tiene parte de culpa, entonces como yo me siento un poco culpable tampoco digo nada y Brasil está jugado a que no haya interferencias regionales para firmar con Europa, lo que demuestra claramente es que hay un momento de debilidad súper profunda en el proceso de integración regional porque estamos jugando el futuro del proceso a acordar normas con terceros, con otros actores y normas que son bastante más agresivas y que perforan la integración regional claramente.
En el caso de Europa por ejemplo el Mercosur otorgaría si se firma un capítulo de compras públicas bastante abarcativo que incluso no está tan abierta la compra pública en la región, lo otorgamos a la Unión Europea, en el caso del CPTPP también tiene un capítulo extensivo de compras públicas, entonces la pregunta es, porque si nosotros miramos, ni que hablar por la pertenencia geopolítica, geoestratégica, hasta cultural, lo que importa pertenecer efectivamente a la región y poder convivir con políticas comunes en muchos aspectos, ni que hablar de la perspectiva más política pero también la perspectiva comercial, si miramos lo que vendemos en la región y la verdad es que vendemos muchos bienes que traccionan centros de la economía que son generadores de empleo.
Periodista: O sea, hay más valor agregado en lo que se le vende a la región que lo que se le venden a países como los que forman parte de este Acuerdo Transpacífico.
Viviana Barreto: Indudablemente, en términos de que retrovierten empleos y qué tipo de empleos son y cómo mueven la economía, claramente la agroexportación no es un sector que genera empleos y si son los sectores de las pequeñas industrias, la industria química incluso la industria automotriz, hay comercio automotriz en la región entonces la verdad es que es preocupante no saber bien cuál es el proyecto de región que queremos construir y no lo sabemos porque no está planteado mucho esa conversación.
Periodista: Volviendo al escenario que se plantea, a partir de este paso que dio Uruguay de iniciar el proceso de adhesión al Transpacífico hay una cantidad de cosas pendientes que quedarán para adelante vos marcaste una cantidad de preocupaciones y más allá, aún en el caso de Uruguay, en ámbitos que por ahora vos decías no existen, pudiera discutir y sacar en limpio qué es lo que quiere preservar y en qué sí puede quedar a la buena de lo que ese acuerdo marca, lo que está claro es que después eso aún cuando se llegara a esa elaboración, dependerá de que los países con los que Uruguay quiere integrarse en este acuerdo lo acepten, entonces en ese eventual momento qué posibilidades políticas tiene Uruguay de establecer condiciones en asuntos tan sensibles como todos los que mencionaste algunos normativos vinculados a cuestiones hasta de soberanía.
Viviana Barreto: Y es una respuesta difícil de dar, porque los que están más proclives al acuerdo dirán, no, Uruguay va a poder negociar los que tenemos preocupaciones decimos, bueno, el peso o negociador que tiene Uruguay es muy pequeño, hay que ver cuál es el interés real del acuerdo que Uruguay se integre, habitualmente Uruguay no vale por sí solo, sino que vale porque tracciona posibilidad de acceso al mercado regional, pero qué tanto está de acuerdo no sabemos qué piensa Milei, es difícil interpretar el gobierno Milei pero qué tanto está de acuerdo Brasil con una movida de este tipo hay muchas preguntas abiertas.
Lo que sí es importante conocer es que los procesos de adhesión de un país es un proceso que no cambia reglas y hay que ver qué tanto se quiere proteger y cuál es la perspectiva del gobierno para proteger sectores estratégicos qué se interpreta como esos sectores estratégicos a proteger y bueno, después, la verdad es que no tenemos muchos elementos el país que adhirió luego de la firma es Reino Unido que tiene un peso bien distinto al que podría tener Uruguay yo con sinceridad no he estudiado el proceso de negociación en el marco de la adhesión de Reino Unido, habría que mirar ahí qué tanto se pudo modificar y cuáles son las concretas reglas de adhesión es una pregunta abierta y es muy relevante primero saber qué espera el gobierno proteger en términos de intereses defensivos proteger el espacio de política soberana y cuáles son las posibilidades que sabe, que entiende que va a tener en el proceso de negociación pero bueno, no tenemos, yo no puedo dar esa respuesta creo que es difícil, se pueden hacer interpretaciones pero no hay elementos concretos para saber qué es lo que va a pasar
Periodista: En definitiva, ir redondeando, el escenario de un acuerdo con la Unión Europea a través del MERCOSUR planteado ya definitivamente a partir de este fin de año capaz que menos de un mes, 20 de diciembre es la fecha que se maneja
Viviana Barreto: supuestamente sí, es la fecha que se espera.
Periodista: eso es algo aparentemente muy probable y se le podría sumar, capaz que dentro de algunos años el ingreso a este acuerdo
Viviana Barreto: y lo que seguimos sin tener son estudios de impacto Marcel Baillant hablaba de algunos estudios de universidades que después fueron con el IANC, no son estudios oficiales que digamos, nuestras expectativas de ingresar a este acuerdo o a este otro son estas, los riesgos que identificamos son estos y para esos riesgos proponemos, desde el punto de vista del gobierno proponemos estos acuerdos regionales, nacionales eso seguimos sin tener, se dan pasos importantes no hay información disponible para poder discutir entonces sí, estamos en un momento por un lado interesante, porque el país parece moverse en términos de su política internacional por otro lado preocupante, porque no parecemos tener las condiciones de discutir como estos asuntos merecerían.
Periodista: Viviana, muchas gracias por aportarnos la segunda mirada de las distintas que hay con respecto a este tema contigo en la mesa estamos cerrando el programa y bueno, en otra ocasión seguramente haya novedades con respecto a estos procesos que ameriten nuevas entrevistas.
Viviana Barreto: Gracias a vos Martín.