Declaración final del IV Encuentro Hemisférico de lucha contra el ALCA

A todos los pueblos de nuestra América

posted 12-May-2005

Quizás no se ha valorado lo suficiente el significado de este traspie
para los planes imperiales y el que se haya podido detener, al
menos por ahora, estas verdaderas amenazas para todos los
pueblos de América. Esto ha sido posible por la emergencia en la
región de gobiernos que se distancian de la hegemonía
norteamericana y, sobre todo, porque estos mismos se deben a la
creciente resistencia y el impulso del movimiento social que se
extiende incontenible por toda América Latina, frustrando los
proyectos de los poderosos y poniendo en su lugar a quien,
beneficiándose primero de él, le da luego la espalda. Después de
años de lucha contra el proyecto del ALCA celebramos aquí,
desde Cuba, Territorio Libre de América, esta primera victoria.

Pero el imperio no duerme. La plaga del mal llamado "libre
comercio" -esa divisa de la globalización neoliberal que busca abrir
a nuestros países al saqueo indiscriminado y les niega su derecho
al desarrollo- se expande por todas partes y en todas las formas
que le es posible. Si bien en Cancún se descarrilaron las
negociaciones de la OMC, las grandes potencias vienen trabajando
para someter a sus reglas y sus intereses aspectos vitales para la
humanidad como la agricultura, la biodiversidad y los servicios
básicos para la educación, la salud y la seguridad social. El
próximo mes de diciembre, la OMC tendrá una nueva cumbre en
Hong Kong. Ahí intentarán sellar las negociaciones que excluyen y
atentan contra los pueblos del mundo. No lo permitamos!
Debemos salir a luchar nuevamente a escala global para frustrar
esas negociaciones, para impedir que la OMC adquiera más
poderes, para detener la agenda corporativa. Además de
acompañar desde el continente a quienes se movilizan en todo el
mundo contra la OMC, estaremos luchando en Hong Kong como lo
hicimos antes en Cancún.

Tampoco podemos decir todavía que la victoria sobre el ALCA es
definitiva. Las negociaciones del ALCA pueden estar entrampadas,
congeladas, pero el ALCA no ha muerto. Estados Unidos puede
intentar revivir ese "cadaver" en cualquier momento, especialmente
si no consigue avanzar sus intereses todo lo que desea en los
escenarios globales o bilaterales. Pero aun si lo consiguiese,
Estados Unidos no renunciará tan facilmente a su objetivo
estratégico de colocar las piezas del rompecabezas de su
dominación en el marco de una sola área hemisférica bajo su
hegemonía. Debemos mantenernos vigilantes y movilizados
continentalmente contra El ALCA, y exigir a los gobiernos que se
precian de ser dignos e independientes el no ceder a las presiones
norteamericanas y no poner en juego, así sea con mediaciones, el
futuro y el derecho al desarrollo de nuestras naciones.

Pero el escenario más grave que enfrentamos se encuentra
actualmente en CentroAmérica, el Caribe y la región andina. Al ver
frustrado el proyecto original del ALCA, Estados Unidos giró
inmediatamente su estrategia para avanzar por la vía de los hechos
en tratados bilaterales o subregionales de libre comercio. La tesis
es que si la mayor parte del continente está bajo tratados de libre
comercio con Estados Unidos, el advenimiento del ALCA será sólo
un trámite, o los países que se resistan queden aislados. Así,
Estados Unidos se ha dedicado a presionar a los países
centroamericanos y a República Dominicana en el Caribe, así
como a los países andinos, para que se sometan a tratados de
libre comercio leoninos, injustos, expoliadores, que los subordine
definitivamente a los intereses de las grandes corporaciones
norteamericanas y cancele para siempre sus posibilidades de
desarrollo independiente. Centroamérica y República Dominicana
representan el paso siguiente a consolidar por parte del imperio.
Falta la ratificación de Costa Rica, Nicaragua, República
Dominicana y El propio Congreso de Estados Unidos. Ahí, en
Centroamérica y la región andina está hoy el principal campo de
batalla contra los planes de dominación del imperio. Si logran
pasar estos tratados de libre comercio, el ALCA estará más cerca
de hacerse realidad. No lo podemos permitir! Los pueblos de
Centroamérica y la región andina están resistiendo, movilizándose,
librando duras batallas y haciendo nuevos sacrificios para detener
esta amenaza. Así está siendo en Guatemala, donde la represión
ha vuelto a aparecer cobrando la primera víctima mortal en nuestra
lucha contra el libre saqueo por parte del imperio. Desde aquí
rendimos homenaje al compañero Juan López, hermano
guatemalteco asesinado por el terrible crimen de luchar por la
soberanía de su país (pedimos un minuto de silencio en su
memoria) (pedimos ahora un minuto de aplausos a su lucha).
Todos los pueblos de América debemos unirnos para apoyar la
resistencia de nuestros hermanos y hermanas de Centroamérica y
la región andina contra los tratados de libre saqueo! Esta es hoy
nuestra prioridad en esta lucha!

Y los tratados de libre comercio no son las únicas amenazas que
seguimos enfrentando. Todos los días, sin esperar a los tratados,
las trasnacionales y sus "socios locales" trabajan para privatizar lo
que todavía no han terminado de adueñarse. Ahora van sobre la
energía, la educación, la salud y la seguridad social, la
biodiversidad, el agua, la privatización de la vida. Y junto a los
intentos privatizadores, sigue pendiendo sobre nuestros países el
peso y el chantaje de la deuda, cuando la hemos pagado tantas
veces que más que deudores somos acreedores y nuestras
naciones deberían ser compensadas. Lo más ominoso, sin
embargo, es que para empujar esa agenda, para imponer sus
planes, Estados Unidos es cada vez más intervencionista, más
colonialista, más belicista y, bajo el mando —ratificado
desafortunadamente para el mundo— de George Bush, busca
imponer ahora la visión de seguridad del imperio como si fuese la
seguridad de todo el mundo, pretendiendo subordinar a los países
del hemisferio a su mando también en este terreno, además de
promover y apoyar la militarización de regiones enteras.

No partimos, sin embargo, de cero en la resistencia a todas estas
amenazas y calamidades. En las diferentes regiones del
continente se libran cada vez más luchas, muchas veces con
éxito, contra la privatización y entrega de la energía, del agua, de
la educación, de la salud; crece la oposición al pago de la deuda y
la resistencia a la militarización; se lucha contra el perverso
modelo de "libre comercio", por la tierra y la soberanía alimentaria;
cada vez en más países nuestros pueblos, por su voluntad, ponen
y deponen gobiernos. Bajo este impulso, por primera vez en
muchos años, el surgimiento de gobiernos latinaomericanos no
serviles a Washington está contradiciendo y complicando sus
proyectos colonialistas. Se perfila cada vez más la idea de una
integración distinta, de bloques del sur de países en desarrollo
para encarar juntos el poderío y las ambiciones desmedidas del
norte. Por supuesto, no basta con otra integración, la del sur con
el sur, sino que es indispensable que ésta esté basada en un
modelo radicalmente distinto de desarrollo e intercambio, para que
realmente redunde en beneficio de nuestros pueblos y naciones.

Y precisamente el nivel y la unidad que han alcanzado las luchas
de nuestros pueblos nos permite y nos exige, sin abandonar las
luchas de resistencia, pasar cada vez más a proponer y construir
desde abajo una visión propia de integración y desarrollo,
alternativa al neoliberalismo y el "libre comercio", que ponga por
delante la complementariedad de las naciones antes que la
competencia; que ponga por delante los derechos humanos,
sociales, ambientales y de género; que parta de reconocer las
desigualdades y asimetrías; que reconozca el derecho de las
naciones a proteger y desarrollar sus recursos estratégicos y
naturales, las áreas vitales para su sobreviviencia; que haga
posible, en fin, otra América más justa, libre y verdaderamente
democrática.

El nivel y la unidad que han alcanzado nuestras luchas a escala
hemisférica nos exige dar un paso más en los procesos de
articulación y en nuestra agenda. Por todo esto es que desde aquí,
desde esta ciudad de La Habana, convocamos a la Tercera
Cumbre de los Pueblos de América, a realizarse en noviembre en
Mar del Plata, Argentina. Ahí, los días 4 y 5, estará reunida la IV
Cumbre de las Américas, a la que asistirán los 34 presidentes de
los países miembros de la OEA —de la que está excluída
honrosamente Cuba—, incluyendo al conocido terrorista George.
W. Bush. Más allá de la simulación de buenas intenciones y de la
retórica oficial de la Cumbre de las Américas, convocamos a
nuestros pueblos a encontrarse en su propia cumbre, para enterrar
de una vez por todas al ALCA, para decir ya basta de tratados de
libre comercio y de privatizaciones, para hacer oir su voz y sus
reivindicaciones, para pasar a un nivel superior de unidad en la
lucha.

Convocamos a encontrarnos también en el Foro Social Mundial
que tendrá lugar en Caracas, Venezuela, primera línea de la
dignidad y la resistencia a los planes imperiales, en enero del año
entrante, para avanzar en la construcción de nuestra agenda y
alternativas al modelo neoliberal.

Hermanas y hermanos de toda América,

Con enormes esfuerzos y grandes sacrificios, estamos avanzando.
No es la hora de desmayar, sino de redoblar nuestra organización
y nuestras luchas. Convocamos a movilizarnos:

- Contra los TLC de Centroamérica y la región andina

- Contra la OMC

- por enterrar definitivamente El ALCA

- contra las privatizaciones, la deuda y la militarización

- por una alternativa desde los pueblos a la globalización neoliberal.

Convocamos a encontrarnos en la III Cumbre de los Pueblos de
América en Mar del Plata en noviembre de este año y en El Foro
Social Mundial de Caracas en enero del año entrante.

Seguros de que por este camino iremos,

Hasta la victoria siempre!

Otra América es posible

LA HABANA, 30 DE ABRIL DEL 2005

source : Campaña Continental contra el ALCA

Printed from: https://www.bilaterals.org/./?declaracion-final-del-iv-encuentro