TLC son mutaciones del ALCA, afirma experto cubano

TLC son mutaciones del ALCA, afirma experto cubano

Alberto Salazar

La Habana, 11 abr 2006 (PL)

El Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA) intenta salvarse del fracaso mediante una mutación, afirmó hoy aquí Osvaldo Martínez, un acucioso investigador cubano de ese proyecto norteamericano de recolonización de la región.

Contra lo planeado por Estados Unidos, el ALCA no entró en vigor el 1 de enero de 2005 y, por el contrario, es rechazado cada vez más por algunos gobiernos latinoamericanos y por un crecido número de movimientos sociales del continente, recordó.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Martínez indicó que la repulsa ha sido tal que el plan original ni siquiera se está negociando, como quedó evidenciado en la Cumbre de las Américas celebrada en noviembre del pasado año en Mar del Plata, Argentina.

Pero ello no significa que Washington renuncie a sus designios, dijo el director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial en vísperas de celebrarse en Cuba el V Encuentro Hemisférico contra el ALCA y los Tratados de Libre Comercio (TLC).

El gobierno de George W. Bush ha hecho mutar al ALCA como un virus maligno -alertó- y aunque lo viene proponiendo bajo la apariencia de TLC (tratados de libre comercio), ya sean bilaterales o plurilaterales, se trata de la misma filosofía y los mismos contenidos.

Martínez apuntó que, considerando tal realidad, la Alianza Social Continental (ASC), organización que auspicia la reunión de La Habana, está enfocando en los TLC su lucha contra las apetencias anexionistas y de neocolonización de las naciones latinoamericanas y caribeñas.

En las anteriores ediciones del evento se expuso sobradamente en qué consistían el ALCA y los TLC, así como los peligros que entrañan, de modo que ahora los delegados serán menos al convocarse esencialmente a líderes de organizaciones miembros de la ASC, explicó.

El objetivo cardinal será articular acciones y coordinar estrategias acordes con los propios reacomodos y maniobras de Estados Unidos, subrayó el director del CIEM, quien cifró los asistentes al foro en alrededor de 400 de 36 países.

Consideró, además, que en los últimos años la correlación de fuerzas viene variando a favor de las fuerzas opuestas al ALCA, el mal llamado libre comercio y el modelo neoliberal.

Hace unos 10 años en América Latina había un coro casi unánime de gobiernos neoliberales y el pensamiento más generalizado era que todo lo que fuera dirigido por el Estado era ineficiente y corrupto, recordó Martínez.

De modo paralelo, agregó, las privatizaciones representaban lo adecuado y lo eficiente.

Hoy -aseguró- la situación es completamente diferente, pues aunque hay gobiernos que simultanean un discurso anti-neoliberal con una política neoliberal, otros la descartaron o están en vías de hacerlo.

Lo innegable, acotó, es que en todas las naciones se fortalecieron los movimientos contra el ALCA y los TLC.

La propia realidad puso las cosas en su sitio, pues aunque de la década del 80 a esta primera del siglo XXI hubo un relativo repunte de la economía latinoamericana, el promedio regional no llega al cuatro por ciento.

A lo anterior hay que agregar que éste sigue siendo el continente con peor distribución de la riqueza, argumentó.

En términos de crecimiento, el expediente neoliberal es francamente malo -sintetizó-, pues para que América Latina pueda comenzar a reducir sustancialmente la pobreza tendría que crecer durante al menos una década a un promedio no inferior al seis por ciento.

Martínez aseveró que en términos de futuro la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) -con todo y encontrarse en una fase incipiente- es la única y gran disyuntiva para las tierras al sur del río Bravo.

source: Prensa Latina