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Cómo moldeó el colonialismo los tratados de libre comercio: el nacimiento del comercio internacional moderno (1/3 partes)

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Image: Medieval market (unknown artist, 15th century) / Wikimedia

1 de junio, 2023

Cómo moldeó el colonialismo los tratados de libre comercio: el nacimiento del comercio internacional moderno (1/3 partes)

por bilaterals.org

Esta serie en tres partes brinda una perspectiva histórica sobre los acuerdos de libre comercio y los tratados bilaterales de inversión. Argumenta que la ideología del libre comercio y las leyes que han gobernado el comercio internacional durante los pasados treinta años tienen sus raíces en la historia del colonialismo. Las relaciones de poder heredadas de la era colonial han establecido los fundamentos del comercio internacional moderno. Una evaluación seria sobre la naturaleza de estos acuerdos de comercio e inversion es esencial para enfrentar los problemas que tales acuerdos crean. La primera parte explora el desarrollo del comercio internacional en el amanecer del colonialismo. La segunda parte muestra las formas en que las compañias y Estados coloniales moldearon el comercio internacional y las reglas de inversión. Finalmente, la tercera parte examina cómo es que las prácticas actuales de libre comercio reflejan su legado colonial.

Puntos clave

  • El nacimiento del comercio internacional moderno no fue un fenomeno natural, se le impuso a las sociedades.
  • Las prácticas mercantiles competitivas emergieron al nivel internacional y se colaron al nivel local.
  • El mercantilismo ha ayudado a los Estados y a los comerciantes a expandir su influencia tanto a nivel nacional como internacional.

La población minera de La Oroya, en Perú, es uno de los lugares más contaminados del mundo. [1] Los cerros aledaños están devastados, el río cercano está contaminado con sustancias tóxicas, casi todos los niños tienen altos niveles de plomo en la sangre y las mujeres tienen desórdenes reproductivos. [2] Las actividades de fundición del plomo y el zinc y las actividades de refinado que son llevadas a cabo por el complejo minero local han provocado desastres en la región por casi un siglo. Pero fue el grupo estadounidense Renco, cuya subsidiaria operó la planta hasta 2009, la que alegó ser maltratada por las autoridades locales. Llevó entonces a Perú al arbitraje y reclamó casi mil millones de dólares por violar el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y Perú. [3]

Las prácticas comerciales internacionales, presentes y pasadas, impuestas por los poderes coloniales que se tornaron Estados ricos le han otorgado a las corporaciones transnacionales el derecho a operar con impunidad en el Sur Global, poniendo a las poblaciones locales en serios aprietos. Desde la década de 1990, la organización Mundial de Comercio, los tratados bilaterales de inversión y los acuerdos de libre comercio han gobernado el comercio internacional y el régimen de inversiones, pero los intereses corporativos y geopolíticos han moldeado las reglas de comercio por más de 500 años hasta alcanzar su forma actual.

Image: Jacques Savary, Le parfait négociant (1676) / Wikimedia

El nacimiento del comercio internacional moderno

Los teóricos clásicos de la economía han argumentado que la evolución de los mercados de los ámbitos locales a los internacionales fue gradual y un producto colateral de la tendencia humana natural al intercambio, el trueque, el comercio y la búsqueda de ganancias. Sin embargo, los estudios modernos de ciencias sociales han mostrado que lo local no fue, de hecho, el punto de partida de la competencia y los mercados globalizados de hoy. Los mercados competitivos se originaron en el nivel internacional y se fueron internando en lo local. [4] No fue un fenómeno natural, sino algo impuesto a las sociedades en medio de las conquistas de los Estados coloniales y las corporaciones. Fueron “redadas más que comercio”. [5] En este sentido el comercio internacional no fue una empresa pacífica, sino que nació de una agresión extranjera.

Hacia finales de la Edad Media en la Europa occidental, los comercios local e internacional eran muy diferentes. Había muy poca interacción entre los dos. Los mercados locales tendían a enfocarse en las necesidades básicas de la población local. Eran una actividad paralela para campesinas y campesinos y estaban gobernados por “reglas de ética” (especialmente aquellas de la Iglesia) y no tanto por las ganancias. [6] Noventa por ciento de lo que consumía la población rural era producido dentro del radio de cinco kilómetros. Sólo uno por ciento venía de fuera, aunque ésta fuera la parte que generaba la mayor ganancia. [7]

Al nivel nacional, las barreras en torno a las ciudades, los puerto o ríos, donde se cobran impuestos, impidieron el libre comercio y obstaculizaron la formación de un mercado doméstico, logrando así lo que los comerciantes burgueses querían. Los comerciantes se enfrentaban a un problema de crecimiento, ya que los mercados internacionales donde podían vender sus mercancías eran limitados. Las nuevas conquistas les brindaron nuevas oportunidades, pero esto significaba que necesitaban nuevos puntos de venta. Convenientemente, los Estados se hallaban en plena transición. El sistema feudal estaba dando paso a la centralización. Así, la burguesía, tras años de revueltas proletarias, campesinas, artesanales y femeninas, vio interés en aliarse con los Estados emergentes (ver el Príncipe). [8]

El mercantilismo emergió como una solución a los desafíos enfrentados por los capitalistas y por los Estados.

El sistema mercantilista destruyó los particularismos locales y el proteccionismo de las ciudades. Por un lado permitió al Príncipe asentar su autoridad sobre un territorio nacional completo. Por otro lado, la unificación del Estado abrió mercados a los comerciantes, pues abatió las barreras al comercio que eran específicas de los mercados locales. Instauró el concepto de competencia a un tipo de comercio que en esencia no era competitivo. De un modo gradual se terminó la distinción entre estos dos tipos de mercado. [9]

La centralización también fue necesaria para poner los servicios domésticos al servicio de las relaciones exteriores. En el siglo XVII, las grandes potencias —Inglaterra, Francia y Holanda— estaban enfrascadas en rivalidades y conflictos que resultaban muy costosas para las finanzas de los Estados. Necesitaban dinero y redes internacionales, algo que los comeciantes y los financieros podían proporcionar. El resultado es que los capitalistas obtuvieron más influencia dentro del aparato estatal y fueron capaces de modelar la política económica nacional para hacerla más afín a sus intereses. Adicionalmente, el Príncipe pudo asentar su poder en el plano internacional. [10]

Había nacido una alianza entre los Estados nacionales y los comerciantes.

El desarrollo del comercio internacional y la centralización del Estado fueron esencialmente dos procesos entrelazados, pero de ningún modo esto fue “natural”. Acciones deliberadas del Estado, impulsados por los capitalistas, condujeron al desarrollo del mercantilismo. Y el capital privado fue un instrumento útil en la unificación del Estado y la expansión del comercio internacional, algo necesario para que el poder del Príncipe se asentara. La idea de que una clase de capitalistas en pequeña escala emergió gradualmente en la sociedad, y que eso fue instrumental en el surgimiento de de un comercio internacional no es sino un cuento de hadas. [11] Esta alianza permitió que mercaderes y Estados se beneficiaran de las invasiones de nuevas tierras que estaban ocurriendo.

La segunda parte muestra las formas en que las compañias y Estados coloniales moldearon el comercio internacional y las reglas de inversión.

Footnotes:

[1“Peru – La Oroya lead pollution”, Pure Earth, https://www.pureearth.org/project/la-oroya-lead-pollution/; Brown, H. and AFP, “Health or survival? The impossible choice facing one Peruvian mining community”, Euronews, 23 de noviembre de 2022, https://www.euronews.com/green/2022/11/23/health-or-survival-the-impossible-choice-facing-one-peruvian-mining-community

[2Ministerio de Salud, Perú and Dirección General de Salud Ambiental – DIGESA, Blood lead study on a selected group of the population of La Oroya, 1999, http://icsidfiles.worldbank.org/icsid/icsidblobs/onlineawards/c3004/c-075_eng.pdf; Weill, C., “Impactos diferenciados en hombres y mujeres de la contaminación ambiental por actividades extractivas en el Perú”, Peritaje ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso La Oroya, Por publicarse

[4Polanyi, K., The great transformation, Beacon Press Boston, 1944

[5Adda, J., La mondialisation de l’économie, La Découverte, 2001

[6Ibid.; Pirenne, H., Histoire économique et sociale du Moyen Age, Presses Universitaires de France, 1963

[7Adda, J., La mondialisation de l’économie, La Découverte, 2001; Chaunu, P., “Des univers à l’univers” and “Conclusion”, in Léon P. (ed.), L’ouverture du monde : XIVe-XVIe siècles, Armand Colin, 1977

[8Federici, S., Calibán y la bruja, Traficantes de sueños, 2010

[9Polanyi, K., The great transformation, Beacon Press Boston, 1944

[10Adda, J., La mondialisation de l’économie, La Découverte, 2001

[11Pirenne, H., Les villes du Moyen Age : essai d’histoire économique et sociale, Maurice Lamertin, 1927


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