La cooperación Europea en el marco de un Acuerdo de Asociación.

La cooperación Europea en el marco de un Acuerdo de Asociación.

Por: Mario Rodrìguez
ciid@intelnet.net.gt

Introducción.

La cooperación es un de los tres componentes de la propuesta de Acuerdo de Asociación planteado por Unión Europea y Centroamérica. En el mandato negociador, la UE pone especial énfasis en la promoción de la estabilidad social, el fortalecimiento de la democracia y el respeto de los derechos humanos, como ejes prioritarios de su política de cooperación para la región. La “Estrategia Guatemala 2007-2013” que contiene los objetivos y la propuesta de cooperación de la UE para el país se basa en cuatro grandes líneas de acción, las cuales son: i) los objetivos del milenio; ii) juventud y género; iii) vida rural y pueblos indígenas; y, iv) medio ambiente.

En ese marco, la propuesta de la UE sobre el Acuerdo de Asociación ha generado cierta expectativa dentro del seno de las organizaciones sociales de la región, y me atrevo a pensar que nadie se opondría a un programa de cooperación sobre la temática ya referida. Sin embargo, una cosa son los objetivos propuestos y otra cosa son los mecanismos que la cooperación activa para su cumplimiento. La naturaleza y los instrumentos de cooperación al desarrollo no siempre logran lo que se proponen, y nunca proponen lo que en definitiva es el fin último de la cooperación.

En ese orden de ideas, este artículo lo que busca es tratar de entender la propuesta de la cooperación europea dentro del marco de la liberalización comercial que articula el Acuerdo de Asociación como un plan bien estructurado que plantea la reducción de la pobreza y la búsqueda de la cohesión social por medio del libre comercio y las inversiones, algo contradictorio que en Guatemala ha mostrado su inoperancia cuando de distribuir los beneficios del comercio se trata.

La cooperación desde la perspectiva europea.

La agenda 2000 es un documento estratégico de la Unión Europea. Fue propuesto como documento orientador para principios del siglo XXI cuando solamente la UE era integrada por 15 naciones. Su objetivo principal era convertir a la UE en un actor relevante en el concierto de naciones, un actor que tuviera capacidad para ejercer influencia y promover cambios concretos en el ámbito de las relaciones internacionales.

La creación de una política de cooperación vinculada con la diplomacia política fue el resultado más importante de dicha propuesta. Así, la UE combino dos herramientas importantes para cambiar el mundo y convertirse en un actor global, fuera de la visión unipolar que reflejaba al final de la guerra fría Estados Unidos. En Centroamérica por ejemplo, actuó impulsando el diálogo político, la diplomacia de la concertación y la paz y ejerció liderazgo a partir del condicionamiento de la cooperación a esos objetivos. Esquípulas I y II le dieron posteriormente la razón.

A partir de dicha estrategia se fue configurando la política exterior europea, en cuyo seno la llamada cláusula de los derechos humanos, se erigió como pilar de la condicionalidad de la cooperación europea. Se incorporó de manera tímida en el preámbulo del acuerdo de cooperación de Lomé III en el marco de las negociaciones comerciales que la UE llevo a acabo con los países de África, Caribe y el Pacifico ACP, pero posteriormente se fueron erigiendo como una herramienta importante, posibilitada por la debilidad económica y la dependencia de la ayuda externa de la mayoría de países de la ACP, con algunas excepciones claro esta.

La condicionalidad de los Derechos Humanos se extendió a casi todos los acuerdos de cooperación, incluyendo los acuerdos comerciales. Desde el punto de vista de efectividad, ha sido simbólico en su aplicación. Desde el punto de vista pragmático le ha representado a la UE réditos políticos importantes, en la medida que esto le ha permitido obtener beneficios concretos en muchos ámbitos. En ese sentido, la política de cooperación se mezcla con las restantes políticas y mecanismos existentes dentro de la UE, especialmente con la política comercial y al final se convierte en el principal mecanismo de la acción bilateral y multilateral de la UE.

Por ello, no extraña encontrar en la estrategia de cooperación para la región el objetivo de la cohesión social, la búsqueda del bienestar y la reducción de la pobreza, interrelacionado con una propuesta fundamentalmente comercial. Nuestro objetivo, dice la comisaría europea Benita Ferrero-Waldner es tratar de resolver la pobreza y brindar ayuda humanitaria donde ésta sea requerida. Construimos asociaciones comerciales y de inversión, brindamos todo nuestro singular conjunto de habilidades para ayudar a los países en etapa de transición para ayudarlos a que también se beneficien de nuestra propia prosperidad y estabilidad. (El subrayado es nuestro)

Un análisis de la estrategia de tres dimensiones que combina lo político y lo comercial con la cooperación es clave para entender los fines y los objetivos que se esconden detrás de la cooperación. Esto explica la diversidad de propósitos existentes en el Acuerdo de Asociación. La estrategia para dinamizar dicho Acuerdo incluye cuatro elementos: i) intensificar y canalizar el diálogo político; ii) crear un entorno propicio para los intercambios y las inversiones; iii) respaldar los esfuerzos de los países de la región por la estabilidad y la prosperidad; y, iv) incrementar la cooperación para mejorar el entendimiento mutuo. El propósito fundamental no es la cooperación, sino a partir de ella, generar las condiciones para lograr otros objetivos, más comerciales y económicos, que en nada tienen que ver con las prioridades de los países con menor desarrollo. La UE para hacer un actor global en el ámbito económico debe garantizar este tipo de acuerdos. La cooperación y el diálogo político es una herramienta que posibilita el logro de dicho objetivo. EL libre comercio es el fin último.

La cooperación al Desarrollo desde la perspectiva centroamericana.

La Unión Europea se ha convertido en el principal donante para los países centroamericanos. Dicha cooperación ha tenido tres fases, diferenciadas por el énfasis puesto en los temas y las etapas en las cuales se han dado.

- Diálogo político. Centrado en tres aspectos: pacificación, reconciliación y democracia. Se dio en la década de los ochenta y principios de los noventa. El énfasis estaba puesto en el tema de la paz y la finalización de los conflictos armados en la región.
- Asistencia y ayuda alimentaria. Se dio principalmente en la etapa post Mich y consistió en apoyo a la reconstrucción y atención alimentaria. La cooperación se canalizo por diversas vías, incluyendo a ONG locales vinculadas con contrapartes en países miembros de la UE. Se aprovecho la plataforma de cooperación para vincular la ayuda con el diálogo con sectores de la sociedad civil centroamericana vinculados a plataformas y redes de coordinación nacional para establecer programas y proyectos que incluyeran cooperación y diálogo político. El Meso Diálogo es un resultado de esta política.
- Ayuda por programa. Es una cooperación orientado al sector gubernamental, que incluye apoyo a los procesos de ajuste estructural, especialmente vinculados a mecanismos de compensación, liberalización comercial, y prestamos concesionales orientados a mejorar las condiciones estructurales de los países receptores. El Sistema de Preferencias Generalizadas ha sido y sigue siendo la base de la cooperación comercial y económica y sobre la cual se negociara el tema de acceso a mercados dentro del Acuerdo de Asociación.

En vista de lo anterior, es comprensible la exigencia de los sectores sociales de que la cooperación sea dentro del Acuerdo de Asociación el componente prioritario. Eso se desprende de la declaración del Foro oficial y del Foro Popular, ambos realizados en Tegucigalpa en el marco del proceso de negociación del AdA.

El Foro de Sociedad Civil Centroamericana Europea (foro oficial) realizado por el Consejo Consultivo del Sistema de Integración Centroamericana dice “Incorporar en el Acuerdo de Asociación, una propuesta Marco de Programa de Cooperación para el Desarrollo, que oriente las estrategias regionales y nacionales de cooperación, e incluir, en las cláusulas del Acuerdo de Asociación, conceptos y compromisos que aseguren y garanticen la cooperación horizontal y la alineación de ésta, con las necesidades y demandas de los y las centroamericanas”.

La propuesta que se recoge de la declaración del II Foro Foro Popular CA UE (foro alternativo) llevado a cabo en forma paralela, también en Tegucigalpa dice que se debe alcanzar “Una cooperación al desarrollo que contribuya a eliminar las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad en Centro América”. En ambos casos, da la impresión de que se está explícitamente de acuerdo con el Acuerdo de Asociación.

La debilidad económica de los países centroamericanos y la dependencia de la cooperación hace poco probable un cuestionamiento directo a todo lo que significa el Acuerdo, cuya finalidad principal no explicita, es la concreción de un Tratado de Libre Comercio.

Reflexiones Finales

La lógica del Acuerdo de Asociación combina diálogo, comercio y cooperación. En términos concretos, habrá que esperar para conocer las propuestas en la mesa de negociación de cada uno de los componentes. Pero si partimos de la existencia de un marco de referencia para realizar el diálogo político dentro del marco del Pacto de San José y que hay toda una estrategia de cooperación en marcha definido hasta el año 2013, no se debería continuar negociando un Acuerdo en donde solamente queda por discutir lo referente al comercio. Continuar con ello, trae por lógica el establecimiento de un Acuerdo de Libre Comercio, que desvirtuaría los logros políticos y de cooperación, si existen, y beneficiaría a los que siempre han salido ganando con la liberalización comercial: los empresarios nacionales y transnacionales. La cooperación en esas condiciones no logrará la cohesión social.

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