Preferencias comerciales de EE.UU. A Bolivia y Ecuador se les terminan en seis meses

El presidente George W. Bush oficializó ayer la extensión por seis meses de las preferencias comerciales para Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, en el marco de un discurso sobre el liderazgo de Estados Unidos, donde reafirmó su compromiso de promover el libre comercio en el mundo como forma eficaz de lucha contra la pobreza, coherente con lo con el libreto escuchado en los últimos 25 años.
Ese nuevo plazo contrasta con los cinco años de prórroga que la ley de las preferencias, conocida como ATPDEA, recibió al expirar en el 2001 después de 10 años de haber sido aprobada por el Congreso como parte de la lucha contra la producción de drogas en los países andinos.

Para ello, el ocupante de la Casa Blanca afirmó que su nación necesita “ayudar a quienes se esfuerzan”, tras ponerle su rúbrica a la ley. "Necesitamos que Estados Unidos promueva la prosperidad en el mundo, y la mejor forma de hacerlo es mediante la apertura de mercados y el comercio libre y justo", dijo el tejano.

Claro que su visión sobre la promoción de la prosperidad es sólo eso. Esta prórroga pone en dificultades a Ecuador y Bolivia, mientras que Colombia y Perú dispondrían de seis meses más para adecuar su normativa.

¿Por qué esta doble consecuencia? Tanto la Colombia de Alvaro Uribe, como el Perú de Alejandro Toledo (antes) y Alan García (ahora), negociaron y suscribieron acuerdos de libre comercio (TLC) con Washington, mientras que La Paz y Quito desecharon esa posibilidad. Las ATPDEA concluían el primer día de 2007, razón por la cual los mandatarios mencionados, además del boliviano Evo Morales y del ecuatoriano Alfredo Palacios, reclamaron la continuidad de esta preferencia arancelaria.

La Secretaría del Tesoro presionó para que las dos naciones díscolas suscribiesen un TLC, con la amenaza de no extender las ATPDEA. Y ahora, Bush les puso fecha, por lo cual el primer día de julio, las economías ecuatorianas y bolivianas van a perder un importantísimo mercado.

La ley dispone una extensión automática por seis meses sólo si alguno de los cuatro países requiere de más tiempo para completar los procedimientos de implementación del TLC. Colombia y Perú, que ya firmaron esos acuerdos, se beneficiarían de ese tiempo extra.

La legislación no se refiere exclusivamente a las preferencias de los países de los Andes. Se trata de un paquete de medidas relacionadas con impuestos y sistemas de salud, en el cual fueron insertados cinco programas comerciales, incluido el andino. Los otros se refieren a la prórroga por dos años del Sistema Generalizado de Preferencias, que beneficia a 144 países, 12 de ellos latinoamericanos; el reconocimiento de socio comercial pleno a Vietnam; y renovación de medidas promocionales, especialmente en los textiles, para el Africa y Haití.

Ecuador corre el riesgo de perder exportaciones por más de 1.000 millones de dólares y hasta 350.000 empleos, mientras que la nación mediterránea dejaría de vender productos por 250 millones de dólares y correrían riesgo 80.000 empleados.

Al respecto, el embajador ecuatoriano en la capital estadounidense Luis Gallego afirmó que su país espera “continuar trabajando... para consolidar nuestras relaciones comerciales mutuamente beneficiosas y buscar oportunidades de cooperación que sirvan a nuestros comunes intereses",

En tanto, emisarios del presidente Morales dijeron en Washington la semana pasada que esperaban negociar con Estados Unidos un nuevo tipo de acuerdo comercial, cuyos detalles estaban todavía en proceso de definición.

"Al alentar las exportaciones, vamos a ayudar a naciones en el Africa subsahariana, el Caribe y América Latina a desarrollar sus economías y, en definitiva, crear nuevos mercados para los bienes y servicios estadounidenses", dijo Bush en su única referencia a la región, tras lo cual rogó que estas regiones "traten nuestros bienes y servicios de la misma forma. El libre comercio no es sólo bueno para nuestros productores sino también va a ser el motor principal del desarrollo mundial".

Habrá que ver si la Administración instalada en la Casa Blanca es consecuente con estos dichos, y permite el ingreso del algodón africano, y elimina los subsidios a la producción agrícola doméstica, principal escollo para que las naciones pobres del mundo puedan incrementar sus exportaciones y superar el atraso y la pobreza.

20|12|2006

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