No es válido comparar la industria soyera argentina con la agricultura ecuatoriana en el contexto del TLC

Elizabeth Bravo, Acción Ecológica

Ante esto vale la pena preguntarnos por qué puede competir Argentina con Estados Unidos, quién gana y a costa de qué.

En el negocio de la soya, los que menos ganan son los productores argentinos. De hecho, la mayor parte de las ganancias regresan a Estados Unidos.

Así pues, la semilla es producida por la empresa holandesa Nidera que utiliza los genes modificados y patentados por el empresa estadounidense Monsanto, la misma que por licenciar el uso de “sus genes”, podría ganar 400 millones de dólares al año.

Además la soya transgénica que se siembra en Argentina (y en Estados Unidos) es una soya con resistencia a glifosato, por lo que Monsanto vende millones de litros de su herbicida glifosato.

Finalmente, el grano es comercializado por tres grandes empresas de EE UU: Cargill, ADM y Bunge y la francesa Louis Dreyfus. Juntas estas compañías controlan el 78% de las exportaciones de trigo; el 79% de maíz; 17% de sorgo en grano, 71% de harina de soya; 95% de aceite de soya y 99% de aceite de girasol. Existe una pauta muy similar en otros países productores de granos en América del Sur y el resto del mundo.

Cuando hablamos que Argentina compite con Estados Unidos en el mercado mundial de la soya, en realidad estamos diciendo que Cargill Estados Unidos compite con Cargill Argentina. Es decir, no hay ninguna competencia.

Cuando un país abre una licitación para comprar soya, los agricultores estadounidenses no compiten con los agricultores argentinos en la venta de esa soya, porque ninguno de ellos está implicado directamente en el comercio internacional del grano. El comercio internacional de soya es manejado por las empresas comercializadoras en EE.UU. y en otros países exportadores, como Argentina, donde tienen una importante infraestructura montada.

En otras palabras, estas empresas:

* Son a la vez importadoras y exportadoras
* Controlan puertos, hidrovías, líneas de ferrocarril, los silos, las plantas procesadoras de granos en el Cono Sur
* En Argentina, por ejemplo, tienen una capacidad de molienda (para hacer aceite de soya) de 130,7 millones de toneladas métricas
* Se llevan la fertilidad de la pampa húmeda argentina La expansión de este cultivo es la causa de la destrucción de unos 30 millones de Hectáreas de ecosistemas como la Mata Atlántica. las Yungas, el Chaco, el Pantanal, la Amazonía, el Cerrado.

En Argentina la soya ha desplazado a otros cultivos como el trigo blanco, sorgo, maíz, girasol, arroz, avena, fréjol, el algodón y la ganadería. Hoy Argentina importa carne y lácteos de Brasil y Uruguay. Con ello han sido desplazados millones de productores agrícolas que han engrosado los cinturones de miseria en las grandes ciudades.