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Porque defender el agro y la seguridad alimentaria frente al TLC

1.- el problema agrario y la seguridad alimentaria

Colombia es un pais neocolonial dominado crecientemente desde hace mas de un siglo por los Estados Estados.

Episodios como el robo del Departamento de Panamá, el control del Banco de la República con base en la supuesta indemnización que llevó a la creación del Banco de la República estrechamente ligado al Banco Central de la Reserva Federal de E.U. desde 1923, los planes de desarrollo y endeudamiento impuestos desde 1950 y 1960, la apertura económica desde 1990 y la nueva amenaza del denominado Tratado de Libre Comercio, TLC, son algunas de las principales acciones que aceleran su dominación sobre el pueblo y la nación Colombiana.

Como lo expresara el finado dirigente obrero antioqueño Felipe Mora:

Los Estados Unidos vienen por todo. Vienen por la plata de los ricos y el sudor y la sangre de los pobres.

Presupuesto deficitario y reeleccionista.

Se acaba de denunciar públicamente [1] de parte del Senador Jorge Enrique Robledo Castillo, una prueba mas contundente del fracaso de las políticas gubernamentales de Presidente Alvaro Uribe Vélez. El presupuesto para el 2006 evidencia la crisis creciente del pais como producto de la persistencia de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, FMI, impuestos por los E.U..

El déficit fiscal del Gobierno se incrementa 61%. Con ello se tiene que ese déficit fiscal equivale al 6,8% del Producto Bruto Interno, PIB. Pasa ese déficit fiscal de $18 a $20,3 billones de pesos.

El gasto público se incrementa 13,1%, equivalente a tres veces el crecimiento del PIB. Es decir, se trata de un presupuesto al debe, deficitario y base para incrementar aún mas la deuda externa e interna.

Se aprieta el gasto en las entidades públicas nacionales y territoriales. Es decir, no se atienden las crecientes necesidades de los servicios del Estado a la población y se incrementan los gastos del Gobierno como medida para cumplir el Acuerdo Stand By con el FMI y garantizar la figura de la reelección presidencial inmediata.

Según la Contraloría General de la República, se incrementa en el Presupuesto del 2006, en 76,4% en el rubro del ingreso, lo que lleva a incrementar el crédito interno y externo. Los impuestos crecen 37% por aumento de los tributos aprobados por el Congreso a los colombianos.

La deuda externa consume el 35% del gasto. Se incrementa en $4,3 billones en el rubro del pago de intereses y amortización de la deuda externa.

2. La vergüenza de la importación de café.

Los E.U. han controlado la producción y las exportaciones cafeteras, especialmente en el último siglo. Llevó al pais a una producción récord de 18 millones de sacos de 60 kilos, para atender el abastecimiento de sus principales transnacionales procesadoras del grano, que a su vez controlan el mercado cafetero en el pais del norte.

Esa superproducción nacional y mundial obligó a un pacto de cuotas entre paises productores y consumidores. Así, se ha desarrollado de manera controlada la producción y la organización cafetera. Este producto ha sido la base de las relaciones comerciales con E.U. desde 1830 cuando se exportaron los primeros 5.000 sacos de café.

Al romperse el pacto mundial cafetero en 1989, por iniciativa de los E.U. y sus políticas neoliberales y globalizadoras, los cafeteros colombianos y de los demas paises productores han entrado en una etapa de creciente deterioro.

La producción nacional se reduce en una tercera parte. Mientras tanto la banca internacional estimuló la producción en Vietnam de 500.000 a 15 millones de sacos. Así, se envilecieron los precios arruinando a la gran mayoria de los productores nacionales.

El mercado cafetero movia US$40.000 millones en 1990. A los cultivadores les correspondía el 30% de ese valor, es decir, US$12.000 millones. Actualmente ese mercado ha crecido y sobrepasa los US$70.000 millones, de los cuales los paises productores solo reciben US$6.500 millones. Es decir, reciben menos del 9% del valor total de los mercados.

La diferencia se queda en manos de cuatro transnacionales procesadoras y comercializadores del grano y de los impuestos en E.U.. A los mas de 5 millones de habitantes de las zonas cafeteras colombianas solo les quedan los bajos precios que apenas pagan parte de sus costos de producción. Su endeudamiento ha sido imposible subsanarlo y la producción y empleo han bajado considerablemente. Su situación económica es cada vez mas agobiante e incierta.

Las reservas de grano en las bodegas de Almacafé y los exportadores ascienden a un millón seiscientos mil sacos del café.

El pasado 9 y 24 de octubre, la unidad investigativa del periódico El Tiempo, denunció en primera página, que en los 8 primeros meses de 2005 se importaron mas de 300.000 sacos de de café de 60 kilos cada uno, de Ecuador, Perú y Vietnam, para abastecer el consumo nacional.

El mismo Senador Robledo [2] al citar a El Tiempo y convocar a un debate en el Congreso de la República a las autoridades cafeteras y gubernamentales, destaca que de cada tasa de café que consumimos los colombianos, por lo menos una, es de café importado.

Es lo mas seguro que con el TLC se importe café procesado de las transnacionales estadounidenses, sin pagar aranceles, lo que traeria una catástrofe de mayores proporciones a los caficultores, a nuestros procesadores y a los mismos consumidores nacionales. Tambien que nos invadan con sus tiendas Starbuck Coffee.

En estas mismas condiciones no solo nos venden los alimentos que consumimos como el trigo y el maiz, sino que nos arruinan con lo que les exportamos. Esto ocurre, nada mas ni nada menos que con nuestro producto estrella, el café, que se ha venido importando a espaldas de los caficultores y del pueblo Colombiano.

Es una vergüenza nacional que estemos importante café, el producto base de la construcción y desarrollo de la economia agraria y la economia nacional en su conjunto. Es el presagio de los malos vientos que se vienen con la libre importación de café no solo en grano, sino tambien, procesado, con la firma del TLC con E.U.

Colombia se mantienen otras anormalidades que frenan el desarrollo de la economia agropecuaria nacional. Esas anormalidades se manifiestan con los efectos de las políticas neoliberales con las importaciones que los E.U. han impuesto al pais a traves de la apertura económica, especialmente en los últimos 15 años. No obstante, algunas de esas importaciones se vienen intensificando desde 1960, como en el caso del trigo y la cebada, con los planes de desarrollo y endeudamiento externo.

Las políticas neoliberales de la apertura económica se aceleran considerablemente con el TLC, aún antes de su firma. Apuntan a eliminar la producción de alimentos, base de nuestra seguridad alimentaria nacional autoabastecida. Se afecta a campesinos, pequeños, medianos y aún grandes productores nacionales agropecuarios y a toda la población de consumidores acabando con nuestra soberania alimentaria.

En la Costa Atlántica se imponen todas estas políticas. Con la mayor presencia de la dominación norteamericana, la situación del campesinado y de los trabajadores rurales, de los pequeños, medianos y aún grandes productores nacionales se ha agudizado considerablemente.

Un ejemplo claro de los efectos de esta política de dominación de E.U. sobre el sector agropecuario de la Costa Atlántica Colombiana lo tenemos en el caso de la Zona Bananera del Magdalena.

Después de mas de 105 años de intervención de las Compañías bananeras de E.U. solo nos han quedado los mas de mil muertos de la masacre en 1928, la pobreza generalizada de los pequeños y medianos productores y la miseria absoluta de los trabajadores y las grandes mayorías de sus pobladores.

En los tiempos precolombinos se dió algún desarrollo de la producción de alimentos. La conquista y la colonia con las explotaciones mineras se llegó a un desarrollo incipiente de la producción de alimentos. Se utilizaron especies nativas como el maiz, el cacao, la yuca, la papa, las frutas tropicales y el pescado, entre otros.

Se introdujo la caña de azúcar, especialmente para la panela, el café proveniente de los paises árabes, cereales como el arroz y el trigo procedentes de Asia y Europa. Es decir, se desarrolla la dieta alimentaria ancestral de los primitivos pobladores y se incrementa con cultivos que hoy forman parte de la dieta alimenticia universal.

Los casos del trigo y el maiz son los mas notables en la situación Colombiana. Se trata del trigo, un producto originario del viejo mundo y del maiz originario de centro América y del norte de Colombia y Venezuela. El trigo se cultiva en Colombia hace mas de 250 años y el maiz se cultiva hace mas de 4.000 años. Este último era uno de los productos básicos y mas ricos de la alimentación de los primitivos pobladores. Posteriormente a la venida de Cristóbal Colón ha sido esencial en la dieta alimentaría de colombianos, latinoamericanos y del mundo entero.

3.- Que bello es el maiz

El maiz ha ido de la mano de la conquista, colonia y poblamiento de todos los climas del pais y del continente. Su cultivo permitió a las comunidades primitivas y a las llegadas de España a extender el cultivo por doquier.

Hoy se puede afirmar que no hay colombiano que no sepa como cultivar y consumir ampliamente el maiz. Gregorio Gutiérrez González, el poeta de la raza, dedicó hermosas páginas al Instructivo para el cultivo del maiz, en una de las composiciones mas hermosas de la literatura española y universal. Decía nuestro poeta:

Que bello es el maiz
Mas de costumbre
No nos deja admirar su gallardía
Solo porque se da todos los dias.

El Gobierno Colombiano con la participación de los técnicos nacionales, impulsó la experimentación del maiz y el trigo por lo menos unos 70 años en sus granjas.

Entre ellos participaron el hijo de un campesino de corregimiento de Mal Abrigo, Cerro de San Antonio en el Departamento del Magdalena, el Investigador Manuel Torregroza Castro, y su profesor, el destacado experimentador Eduardo Chavarriaga Misas, que se convirtieron en dos de los mayores expertos en el mejoramiento del cultivo del maiz en el continente y en el mundo.

Con su grupo de trabajo coleccionaron todas las 25 razas de maiz de todos los climas. Se constituyó un BANCO MUNDIAL DE SEMILLAS DE MAIZ. Aún debe mantenerlo el Gobierno con Corpoica y el ICA en la Sabana de Bogotá. Se tenian mas de 6500 semillas seleccionadas sobre la base de los maices nativos de nuestros indígenas y campesinos y los maices resultantes de sus experimentos.

Se tienen dos sistemas de explotación del cultivo del maiz. El uno, el tradicional que tiene menores rendimientos y utiliza semillas tradicionales. El otro, el tecnificado que utiliza semillas mejoradas y sistemas mas modernos de cultivo. El primero mantiene rendimientos que no llegan a los 1500 kilos por hectárea. El segundo sistema tiene rendimientos de mas de 2.500 kilos por hectárea. En algunos casos sus rendimientos sobrepasan los 5.000 kilos por hectárea.

Las misiones y compañias transnacionales de los Estados Unidos que han intervenido en el pais se han llevado la mayor parte de esos valiosos materiales genéticos. En algunos casos las han patentado con algunas modificaciones secundarias, como es el caso de la variedad de maiz ETO, la mas importante variedad producida en Colombia y una de las mas importantes producidas en el mundo. Servió para calmar el hambre en la India y en 38 paises mas, según su creador el investigador Eduardo Chavarriaga Misas.

Una Universidad de los E.U. se apropió de esos materiales naturales, patrimonio de los colombianos y de la humanidad. Con algunas pequeñas modificaciones patentó la semilla del Maiz ETO. Quien la quiera cultivar y comercializar tendrá que pagar regalías a esa Universidad. Muchos otros maices mejorados, incluidos los transgénicos se han producido con base en nuestras semillas nacionales. En E.U. con su moderna tecnología, ampliamente financiada por el Estado, los rendimientos de maiz sobrepasan en muchos casos los 20.000 kilos por hectárea.

Colombia llegó a tener uno de los mas avanzados sistemas de investigación y experimentación en maiz entre 1930 y 1990. Con las imposiciones de las políticas neoliberales se ha eliminado gran parte de esa experimentación. Ya no reproducen y distribuyen las semillas e hibridos mejorados como la hacia la Caja Agraria. La investigación en ingenieria genética y cultivos transgénicos se ha reducido a su mínima expresión. Tampoco se compran las cosechas a los productores como lo hacia el IDEMA. Ni se presta a los productores suficiente y oportuno crédito que con bajos intereses ayudaban a la producción nacional tras la eliminación de la Caja de Crédito Agrario que era denominado el Banco de los campesinos.

Desde 1990 empezamos las importaciones de maíz de los E.U. con 20.000 toneladas anuales. Ahora importamos mas de dos millones de toneladas anuales.

Solo queda una producción de un millón de toneladas en las zonas campesinas y empresariales de la Costa Atlántica, principalmente en el Departamento de Córdoba. Esa producción y las de los campesinos colombianos en sus pequeñas y medianas parcelas estan condenadas a su desaparición por la competencia desigual con los maices producidos y subsidiados de los E.U.

E.U. nos vende al principio un producto subsidiado y mas barato mientras se quiebran los productores nacionales.

Después vienen todas las maniobras para evitar el cultivo de los paises de origen del maíz y que sean ellos, los estadounidenses y sus transnacionales los que nos vendan sus semillas mejoradas y las cosechas al precio que ellos quieran y con las condiciones que nos impongan.

4.- Como acaban con el trigo en Colombia.

La situación de los productores de trigo es la mas desastrosa hasta el momento. Se empezaron las importaciones desde 1960, en virtud de la Ley Pública 480 de los E.U. Primero nos suministraban el producto en pequeñas cantidades. Hoy se importa un millón doscientas mil toneladas anuales. Entre 1990 y 2003 se han importado 13 millones de toneladas que nos han costado US$2.131 millones, de acuerdo con las denuncias del Senador Robledo [3] en la Comisión Quinta del Senado de la República.

De cebada se han importado en el mismo período 2,3 millones de toneladas que nos han costado US$392 millones. Se trata de productos que perfectamente podemos producir en el pais con el apoyo del Estado.

Se acabaron los cultivos de trigo en la mayor parte de las zonas frias del pais. Nos abastecimos del trigo mas de 250 años. Desde que los españoles lo trajeron de Europa. Ahora importamos mas del 95 % del trigo que consumimos. Solo queda una pequeña producción en el Departamento de Nariño.

Cuando iban en aumento las importaciones, el Gobierno a traves del ICA, hacia experimentaciones para cultivar trigo en clima caliente.

Se hicieron importantes estudios en el Valle del Cauca, en el Tolima, en los Llanos Orientales y en la Costa Atlántica. En esta última región se hicieron promisorios ensayos en Monteria y Cereté, en Codazzi y en la Guajira.

Existia la técnica, como en otros paises en los que se cultiva trigo de clima caliente, de la rotación del trigo con la producción de arroz. Pueden usarse los mismos suelos, equipos y maquinarias. En esta forma se planteaba una solución al problema de las importaciones y al autoabastecimiento de todo el trigo necesario para el pais.

Los E.U. intervinieron a traves de diversas iniciativas con su programa de exportaciones de alimentos. Nos lo fiaron para pagar a 20 años, con tasas de interes del 2% anual y a precios por debajo de sus costos de producción subsidiados en mas del 70% . La consecuencia de estas políticas fué la quiebra de los productores de trigo nacional.

Ahora no solo nos venden el trigo, sino que tambien nos venden el pan y gran parte de los alimentos derivados del trigo. Transnacionales como la firma mexico-norteamericana Bimbo recorren barrios y veredas ofreciendo un pan costoso y de dudable calidad, después de haber acabado los E.U. en asocio de los Gobiernos antinacionales y antiagrarios Colombianos, nuestra producción triguera.

SE HA PRESENTADO UN COMUN DENOMINADOR EN ESTAS POLITICAS GUBERNAMENTES Y PRONORTEAMERICANAS : desprotección del Gobierno a los productores, al campesinado, a los trabajadores del campo, a los consumidores y sobretodo se ha minado la soberania alimentaria y la autodeterminación nacional que lleva implícita la producción y abastecimiento de nuestra propia alimentación.

Conferencista: Hernán Pérez Zapata, Ingeniero Agrónomo, Master of Science y Presidente Asociación Colombiana de Ingenieros Agrónomos, ACIA, filial de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria y la Red Colombiana de Acción frente al TLC y el ALCA, RECALCA.Correo electrónico: [email protected] y [email protected]

Footnotes:

[1Robledo C. Jorge E. Presupuesto deficitario y reeleccionista para el 2006. Por Internet.Octubre 20-2005.

[2Robledo C, Jorge E., Inundados de Café extranjero. Por Internet. Octubre 21-2005.

[3Robledo C. Jorge E. Sobre las importaciones de trigo y cebada. Por Internet. Octubre de 2005.


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