Productores de NL rechazan TLC con Brasil

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"Brasil da fuertes apoyos a la producción agropecuaria y en México no los tenemos"

El Economista | 1 Marzo 2011

Productores de NL rechazan TLC con Brasil

Armando Torres / Corresponsal de El Economista

Monterrey, NL. Alrededor de 1,500 productores agropecuarios de Nuevo León denunciaron su oposición a la firma de tratados de libre comercio con Brasil, Colombia y Perú, al argumentar que serían desastrosos para México, ya que los productos de esos países presentan graves problemas zoosanitarios y ventajas desleales, por lo que pondrían en riesgo la producción nacional de carnes, pollo, huevo y cítricos, actividades en las que los neoloneses son muy competitivos, dijo Francisco Chapa Góngora, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de esta entidad.

Entrevistado por El Economista explicó que productos mexicanos como carne de res, cerdo, pollo, huevo y cítricos serían desplazados con acuerdos comerciales con esos países, además de que corren el riesgo de ser contaminados con el virus de la fiebre aftosa y la mosca del mediterráneo.

“No vemos por ningún lago ninguna ventaja competitiva para abrir un tratado con Brasil, con Colombia y con Perú dentro del sector agropecuario”, externó.

El Consejo Estatal Agropecuario lo integran alrededor de 60 asociaciones con más de 1,500 productores agrícolas, que han llegado al consenso de oponerse a la firma de acuerdos de libre comercio con esas naciones de Sudamérica.

Chapa Góngora añadió: “En el caso de Colombia tiene un fuerte problema de fiebre aftosa en bovinos, mientras en México está totalmente erradicada. El país exporta a países asiáticos y con un solo caso de fiebre aftosa se cortarían esas exportaciones”. En Perú enfrentan problemas de fiebre aftosa y otras dificultades zoosanitarias”.

“Brasil da fuertes apoyos a la producción agropecuaria y en México no los tenemos; también a la producción de pollo, de carnes, de granos, con lo cual prácticamente acabarían con el sector agropecuario en muchas zonas”, concluyó.

source: El Economista