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Una resistencia social al RCEP desde las bases: los movimientos de la India muestran el camino

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GRAIN & ICCFM | 7 de febrero, 2020

Una resistencia social al RCEP desde las bases: los movimientos de la India muestran el camino

En la historia de la resistencia social contra los acuerdos de libre comercio, el 4 de noviembre de 2019 es un día para recordar. Ese día, cediendo a la inmensa presión de campesinos, sindicatos y comunidades rurales, el gobierno central de India decidió interrumpir su participación en la Asociación Económica Regional Integral (AERI o Regional Comprehensive Economic Partnership, RCEP como se le conoce por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es llegar a ser el área de libre comercio más grande del mundo. El anuncio, realizado en la cumbre de ASEAN en Bangkok, tiene consecuencias sobre las negociaciones de libre comercio en toda la región y pone freno al avance de la unificación del mercado de Asia – un proyecto que claramente favorece los intereses de las empresas de agronegocios y de las corporaciones transnacionales.

Si bien países como Japón, Nueva Zelanda y Australia están haciendo todos los esfuerzos para convencer a India de que vuelva a la mesa de negociaciones, no hay certeza acerca de si tendrán éxito. Por el momento, la decisión de Deli significa un inmenso alivio para millones de pequeños productores de alimentos y trabajadores rurales en la India.

¿Cómo fue que un gobierno, abiertamente neoliberal, capitalista y con rasgos autoritarios evidentes, termina doblegándose ante la presión de los agricultores y trabajadores? Para entenderlo, necesitamos entender la década que recién concluyó.

El origen de la resistencia.

Luego de la crisis financiera global, cuando la oposición al capitalismo y la globalización cobraba fuerza en todo el mundo, y los mercados y muchas economías industrializadas enfrentaban ya sea un estancamiento o una caída de la demanda, era imperativo para los promotores del capital global encontrar nuevos territorios. Asia, hogar del 65 por ciento de la población mundial, claramente era un mercado que no podía ser ignorado. Unificar el mercado asiático se convirtió en una opción obvia, ya que esto generaría un crecimiento que no sería posible en ninguna otra parte.

Como el nombre lo sugiere, RCEP toca muchos sectores a través de sus regulaciones que liberalizan el comercio de bienes y servicios, inversión, cooperación económica y técnica, propiedad intelectual, políticas de competencia y resolución de disputas. Este mega acuerdo de libre comercio eliminaría los aranceles en casi todas las áreas, mucho más allá de las obligaciones que la India tiene por pertenecer a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y por sus TLCs con Japón, Corea del Sur, ASEAN, Singapur, Malasia y Tailandia. India, con una población de mil trescientos millones, ofrece un enorme mercado para los países del RCEP y, por lo tanto, India era muy importante para este acuerdo de asociación.

Desde que India comenzó a liberalizar su economía en 1991, el país ha atestiguado un enorme crecimiento del sector servicios, impulsando una clase media consumista, de nuevos ricos, mientras que la mayoría de las personas en las áreas rurales —campesinos sin tierra, trabajadores agrícolas o pequeños propietarios agrícolas—luchan para que les alcance el dinero hasta fin de mes.

El efecto de la liberalización sobre el sector agrícola de India ha sido catastrófico. Cerca de 50 por ciento de las propiedades rurales están en deuda y cerca de 75 por ciento vive con menos de 150 dólares al mes.

Por más de treinta años, los agricultores de la India han estado en las calles exigiendo que el gobierno aumente el precio mínimo de base ofrecido para sus productos. Pero esto aún no se cumple, ya que distintas normas y tratados comerciales que India ha firmado desde 1990, impiden que el gobierno lo haga.

Entonces, si bien la liberalización ofreció una mejor vida para algunos en la India, ha ignorado y descuidado en gran medida a mucha gente, la mayoría trabajadores rurales y campesinos.
A lo largo de las últimas tres décadas, las agrupaciones de pequeños agricultores organizados en el movimiento Indian Coordination Committee of Farmers Movement (ICCFM) [Comité de Coordinación de Movimientos Campesinos], han demandado constantemente al gobierno de la India que mantenga a la OMC y a todos los TLCs fuera de la agricultura.1

Así, cuando se iniciaron las negociaciones del RCEP, el ICCFM fue uno de los primeros en comprender el posible impacto de estos mega TLCs sobre el sector agrícola. A comienzos de 2014, iniciaron la convocatoria “India debe renunciar al RCEP”. El 1 de diciembre de 2014, durante la Sexta Ronda de negociaciones del RCEP, en Greater Noida, cerca de Delhi, el ICCFM tomó el liderazgo en una gran movilización, junto con la Federación de Vendedores Ambulantes de Delhi y miembros del Foro contra los Tratados de Libre Comercio.2

El análisis del ICCFM fue claro: “Algunos de los miembros de ASEAN y otros partícipes del RCEP son líderes mundiales en exportaciones de diferentes bienes agrícolas, como trigo, productos lácteos, arroz, aceite comestible, caucho, etcétera. Australia y Nueva Zelanda intentan, con gran fuerza, incrementar su mercado en la India, porque tienen excedentes de trigo y productos lácteos que pueden abastecer a India. Cualquier rebaja en los aranceles según el marco del RCEP, impactará con severidad a los productores de trigo y lácteos de la India”.3

La masiva manifestación que tuvo lugar ese día motivó luchas más descentralizadas y persistentes en otros lugares, dirigidas por diferentes movimientos, sindicatos y sectores, propagándose por toda India.

El Foro contra los TLCs, una coalición de investigadores independientes y entidades de investigación no gubernamentales progresistas, se reunieron para evaluar, analizar e informar a los movimientos y agrupaciones acerca de los diferentes aspectos técnicos de estos acuerdos —aún cuando la mayor parte del proceso de negociación en torno al RCEP fue mantenido en secreto y la información era difícil de obtener. Muchas veces, los capítulos que se filtraban sobre los acuerdos en las negociaciones era la única información que estos grupos tenían para evaluar el impacto del RCEP.

Entretanto, movimientos campesinos como el ICCFM, Rashtriya Kisan Mahasangh y All India Kisan Sangharsh Coordination Committee intensificaron la presión sobre el gobierno mediante movilizaciones, conferencias de prensa y la publicación de cartas abiertas. El gobierno, argumentaban, no ha consultado ni al parlamento ni a las legislaturas estatales sobre este tema, a pesar de que la agricultura es una materia estatal en la Constitución de la India y, a pesar que estaba claro que bajo el RCEP, India se comprometería a una mayor liberalización de su sector agrícola.

Como ha ocurrido con los otros TLCs firmados por India, el gobierno se negó a publicar algún documento sobre las ventajas y desventajas del acuerdo, y tampoco realizó estudio alguno de impacto sobre a quiénes beneficiaría el RCEP y cómo lo haría. La información existente en el dominio público ya dejaba claro que los acuerdos de libre comercio existentes que India había firmado bilateralmente, o con otros países asiáticos, no habian asegurado grandes ganancias para el país. Por el contrario, han resultado en grandes déficits comerciales con casi todos los socios del RCEP, particularmente China.4 El creciente déficit comercial con los socios de los TLCs forzó incluso al máximo grupo industrial, la Federación de la Cámara y la Industria de Comercio de la India (Federation of Indian Chamber of Commerce and Industry), a solicitar una moratoria ante cualquier nuevo TLC.

Era claro que el RCEP iba a empeorar las cosas, no sólo para los agricultores o trabajadores, sino incluso para la industria de India en general.

Solidaridad más allá de las fronteras.

En 2016, varios miembros del RCEP, específicamente Australia, Brunei, Nueva Zelanda, Japón, Malasia, Singapur y Vietnam, firmaron otro ambicioso mega acuerdo comercial, el Acuerdo Trans-Pacífico (TPP), y, lógicamente presionaron para que se armonizaran el RCEP y el TPP. Grupos de la sociedad civil que se oponían al TPP y al RCEP, en diferentes países de Asia, se contactaron y emergió una coalición, de gran base social, para resistir al RCEP y detenerlo.

Una consecuencia positiva de esta coalición fue el intercambio de información entre los diferentes grupos en los países miembros del RCEP, que desarrollaron una campaña común y crearon una presión pública efectiva, llevando una voz conjunta de los diferentes sectores: mujeres, pescadores, agricultores, vendedores ambulantes, portadores de VIH/SIDA, trabajadores de la industria de servicios, etcétera. También ayudó a presionar a los diferentes gobiernos, a que mantuvieran conversaciones entre quienes participaban en las negociaciones y la sociedad civil. Sin embargo, para conocer los textos verdaderos de las negociaciones, los activistas tuvieron que apoyarse en las filtraciones.5

El texto borrador sobre inversión que se filtró reveló cuán cercana era la relación de este capítulo con el de propiedad intelectual. También dio información a los distintos grupos que se enteraron que la resolución de conflictos inversionista-Estado (CIADI o ISDS por sus siglas en inglés) era parte del acuerdo. La coalición lanzó una campaña para eliminar el sistema de disputas inversionista-Estado y lo logró. En septiembre de 2009, el ministro de Comercio Internacional e Industria de Malasia anunció que el sistema de disputas inversionista-Estado se había eliminado del RCEP, dando un gran golpe a los intereses corporativos.6 Esto fue un gran alivio para India ya que es el objeto del 40 por ciento de todas las demandas contra países del RCEP: aún hay nueve demandas pendientes por un total de 5 mil 800 millones de dólares. De hecho, India encabeza la lista con al menos 12 mil 300 millones de dólares que reclaman los inversionistas, desde 1994.7

Otra importante victoria en la campaña realizada por la sociedad civil ocurrió cuando los miembros del RCEP decidieron eliminar, después de años de creciente presión por parte de los movimientos sociales, cualquier obligación de integrarse a la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) o implementar las disposiciones de la UPOV en las leyes nacionales. La UPOV es un conjunto especial de normas de propiedad intelectual que protege a las compañías de semillas considerando ilegal que los agricultores guarden semillas. En febrero de 2019, grupos de la sociedad civil de la India y la federación de campesinos ICCFM tomaron la iniciativa, junto con grupos de Malasia, Indonesia y Filipinas, y escribieron cartas abiertas a sus respectivos gobiernos, urgiéndolos a que las negociaciones del RCEP no incluyeran la obligación de unirse o implementar la UPOV, ya que esto afectaría negativamente los derechos de los campesinos. El jefe de las negociaciones de Indonesia informó a los grupos de la sociedad civil, en una reunión el 13 de junio de 2019, que la UPOV habia sido retirada del RCEP. Esto luego fue confirmado informalmente por otros gobiernos.

Mientras tanto, las movilizaciones en las calles cobraron fuerza.

Uno de los momentos clave en la lucha contra el RCEP ocurrió cuando India fue anfitrión de la decimo-novena ronda de negociaciones en Hyderabad en julio de 2017. Los movimientos sociales que representan a un amplio rango de sectores procedentes de los estados del sur de la India, se reunieron en Bengaluru el 1 y 2 de abril de 2017, para compartir ideas, desarrollar estrategias y formar una coalición amplia para oponerse al RCEP y preparar la reunión de julio en Hyderabad. Su llamado: “India debe abandonar el RCEP.”8

Entre el 21 y 26 de julio de 2017, Hyderabad fue testigo de una movilización masiva de personas en contra del pacto comercial regional liderada por el Foro Popular de Resistencia contra los TLCs y el RCEP [People’s resistance forum against FTAs and RCEP], donde participó un amplio espectro de movimientos populares, representando a varias organizaciones y comunidades. Campesinos, trabajadores agrícolas, ganaderos, productores de leche, trabajadores de plantaciones, mujeres agricultoras, trabajadores de la pesca, agrupaciones comerciales, obreros industriales y de la minería, vendedores ambulantes, trabajadores informales, empleados de bancos y aseguradoras, empleados del servicio público, estudiantes, ingenieros informáticos, profesores de ciencias, abogados, activistas ambientales y sociales, personas vih-positivas, organizaciones de mujeres, dalits, adivasis y tribus denotificadas9 —toda esa gente se unió a la movilización.

La solidaridad intersectorial trajo las noticias y peligros del RCEP a las zonas rurales. Rara vez las personas en las comunidades rurales se habían comprometido de manera tan proactiva en lo que, de otra manera, es un asunto muy técnico, como suelen ser los acuerdos de libre comercio. Una dificultad que se encuentra a menudo, cuando se hace campaña contra el libre comercio, es que sus impactos o consecuencias nunca son claras en el corto plazo, pero pueden devastar la vida rural en el largo plazo. Organizar a las personas en torno a un problema, cuyo impacto quizás puede ser visible solo en décadas, siempre es un desafío.

Sin embargo, esta vez no fue difícil: amplios grupos y movimientos de varios sectores, unidos por confederaciones, y muchos sectores públicos y privados del país, se unieron en una sola voz para expresar su rechazo hacia el RCEP.

En marzo de 2019, el ICCFM realizó una consulta y una reunión estratégica en Delhi, para llevar la lucha contra el RCEP hacia los niveles administrativos panchayat (de poblado) y block (municipal), y desarrollar conciencia de masas mediante la distribución de material en los idiomas locales. Casi todos los meses, a lo largo del año, varios movimientos continuaron organizando protestas y movilizaciones en todo el país. El 24 de octubre, el ICCFM organizó protestas a nivel nacional, en las que millones de agricultores y campesinos tomaron las calles demandando que India abandonara el RCEP. El llamado a actuar del ICCFM decía: “No son solamente los agricultores los que están enfrentando una crisis existencial —la soberanía alimentaria de la nación está en juego. Necesitamos protegernos a nosotros mismos, manteniendo la agricultura fuera del alcance de todos los acuerdos de libre comercio y, ciertamente, necesitamos detener el RCEP”.

De los gobiernos estatales a la industria nacional: la oposición de India al RCEP se propaga.

Los agricultores recibieron el apoyo inesperado de parte de la industria de India debido a que un gran número de sectores y federaciones no estaban seguras de su posición respecto al RCEP, debido al factor China. Algunos de ellos se oponían abiertamente al RCEP y apelaban al gobierno indio, ya fuera para excluir su sector o mantener sus productos en una lista de exclusión y así protegerse de las importaciones chinas. Esto fue especialmente el caso con el acero, los plásticos, el cobre, el aluminio, las herramientas industriales, el papel, los automóviles, los químicos y petroquímicos.10 Otros, como la confederación Industrial de la India, señalaron que el empleo, la innovación y la capacidad de desarrollar una industria doméstica estaría mejor favorecida estando fuera del RCEP.11

El sector lácteo, especialmente las cooperativas agrícolas como AMUL, iniciaron una total oposición a la negociación del RCEP. Temían que concederle a las poderosas compañías lácteas de Nueva Zelanda y Australia el acceso al mercado indio libre de aranceles, sería desastroso para el sector lácteo de India. Al interior del gobierno, los ministros hicieron eco de los temores expresados por las cooperativas de productos lácteos.

El gobierno estatal de Kerala llegó bastante lejos al promulgar una resolución en la asamblea estatal contra el acuerdo del RCEP. Kerala ya ha sufrido graves daños a su economía, especialmente en el sector de las plantaciones, debido a los TLCs de India con ASEAN y Sri Lanka.

Sintiendo la rabia y el resentimiento entre los agricultores y trabajadores, casi todos los partidos de oposición, incluyendo el National Congress de India —que irónicamente, fue responsable de iniciar las conversaciones del RCEP cuando estaba en el poder en el año 2012— se convirtieron en fuertes opositores al RCEP.

Los medios de comunicaciones tradicionales y progresistas de India jugaron un importante rol, efectivo y constructivo, en dar a conocer los temores de las personas y destacar el impacto de los actuales TLCs que, hasta el momento, han demostrado ser desastrosos para la economía de la India, especialmente la agricultura y la pequeña empresa. En las redes sociales, especialmente en Twitter, Facebook o Whatsapp, los agricultores jóvenes fueron muy activos. Se distribuyó ampliamente material con información sobre el RCEP, incluyendo pequeños videos realizados en lenguas locales, generando conciencia y movilizando a las comunidades rurales.

Una lección en la construcción de la resistencia social.

La victoria de las bases ante el RCEP fue posible porque cada categoría afectada tomó conciencia de cómo los acuerdos comerciales las impactarían. Y, a pesar de muchas divisiones, el pueblo luchó como una sola voz, unido contra este acuerdo comercial, y cada sector desempeñó su papel con gran eficacia. La dimensión de las movilizaciones, que estuvieron mayormente presentes en las capitales estatales y las cabezas de distrito, dejaron en claro que la rabia contra el RCEP era demasiado masiva para ser ignorada y que incluso podría ser un golpe político al partido gobernante.

Al final el Primer Ministro del país tuvo que ceder.
“Ni el talismán de Gandhi ni mi propia conciencia me permite sumarme al RCEP,” dijo Narendra Modi en el anuncio del retiro de la India.12

Es muy probable que en el futuro cercano, los miembros del RCEP puedan dar cabida a algunas de las preocupaciones más importantes de la India y traten de traerla de vuelta a la mesa de negociaciones. Pero los largos seis años de movilización, liderada por los movimientos campesinos y de trabajadores dejaron más que claro que la India rural no puede ser pasada por alto, y esto no lo pueden olvidar los representantes de la India en las negociaciones.


1 ICCFM está formada por miembros de La Vía Campesina en India, incluyendo a Bhartiya Kissan Union y Karnataka Rajya Ryots Sangha, más una gran cantidad de otros agricultores de agrupaciones del sur de India como Thamizhaga Vivasayigal Sangam (Tamilnadu), Uzhavar Ulaippalar Katchi (Tamilnadu), Uzhavar Periyakkam (Tamilnadu), Katchi Sarpartra Thamizhaga Vivasayigal Sangam (Tamilnadu), Kongunadu Vivasayigal Sangam (Tamilnadu), Kerala Coconut Farmers Association y Adivasi Gothra Maha Sabha (Kerdala).

2 El Foro contra los TLCs(Forum Against FTAs), renombrado como Foro por la Justicia Comercial (Forum for Trade Justice) en julio de 2019), es una red de organizaciones de la sociedad civil de India, organizaciones sindicales, grupos de agricultores y ciudadanos conscientes.

3 Extracto de un memorando enviado por ICCF al gobierno indio en 2014.

4 Doctor VK Saraswat et al, “A note on free trade agreement and their costs”, National Institute for Transforming India, 29 de junio 2018, https://niti.gov.in/writereaddata/files/document_publication/FTA-NITI-FINAL.pdf

5 Ver bilaterals.org, https://bilaterals.org/rcep-leaks

6 Rahimi Yunus, “RCEP talks to proceed without ISDS”, The Malaysian Reserve, 13 septiembre 2019, https://themalaysianreserve.com/2019/09/13/rcep-talks-to-proceed-without-isds/

7 Cecilia Olivet et al, “The hidden costs of RCEP and corporate trade deal in Asia”, Friends of the Earth International, Transnational Institute, Indonesia for Global Justice, Focus on the Global South, and Paung Ku, diciembre 2016, https://www.tni.org/files/publication-downloads/rcep-booklet.pdf

8 Organizado por Karnataka Rajya Raitha Sangha, miembros de La Via Campesina en India, IT for Change, Forum Against FTAs, y otros grupos locales de ISI, Bengaluru.

9 Estatus judicial de tribus indias que por racismo eran consideradas “criminales a fines del siglo XIX y que al retirarse tal calificativo se dice que las denotificaron.

10 “Exporters, industry laud India’s decision to pull out of RCEP”, The Hindu, 5 noviembre 2019, https://www.thehindu.com/business/exporters-industry-laud-indias-decision-to-pull-out-of-rcep/article29891376.ece

11 Samrat Sharma, “These states are happiest with India pulling out of RCEP; industry leaders have this to say”, Financial Express, 7 noviembre 2019, https://www.financialexpress.com/economy/these-states-are-happiest-with-india-pulling-out-of-rcep-industry-leaders-have-this-to-say/1757142/

12 “Neither Talisman of Gandhiji nor my own conscience permit to join RCEP: PM Modi”, The Statesman, 5 noviembre 2019, https://www.thestatesman.com/india/neither-talisman-of-gandhiji-nor-my-own-conscience-permit-to-join-rcep-pm-modi-1502817753.html


 Fuente: GRAIN