Uruguay abandona al TiSA

Uruguay abandona al TiSA

Por Roberto Bissio, 8-9-15

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Justo una semana antes de la fecha límite para la presentación de ofertas nacionales de liberalización de servicios, el lunes 7 de septiembre el presidente uruguayo Tabaré Vázquez decidió abandonar las negociaciones plurilaterales cuasi-secretas para un Acuerdo sobre Comercio de Servicios (TISA, por su sigla en inglés).

Uruguay es el primero de los participantes en las conversaciones del TiSA en abandonar las negociaciones. En una fase anterior, cuando las conversaciones plurilaterales sobre servicios fueron iniciadas en 2012 por los llamados "Really Good Friends", Singapur era parte de este grupo, pero en cuanto los patrocinadores (Australia, Estados Unidos y la Unión Europea) expusieron sus opiniones y demandas, Singapur se retiró.

En esa etapa inicial, la propuesta era para un "Acuerdo de Servicios Internacionales (ISA)", que se negociaría plurilateralmente y se incorporaría en la Organización Mundial del Comercio como un acuerdo amparado en el Anexo IV. Las negociaciones TiSA tienen lugar en Ginebra, pero fuera del marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y su Acuerdo General sobre Servicios (AGCS).

Este anuncio del presidente uruguayo es consecuencia de la decisión tomada el sábado 5 de septiembre, por una muy amplia mayoría del Frente Amplio, la coalición de izquierda que gobierna en Uruguay, contraria a que el país continue en este proceso. La decisión del Frente Amplio considera que el TiSA es "inconveniente" para Uruguay "teniendo en cuenta nuestra visión de un desarrollo integral de la Nación", y recibió 117 votos a favor de dejar las negociaciones y sólo 22 en contra.

El TiSA es ampliamente reconocido como un intento por presionar a otros países a firmar un acuerdo sobre servicios más liberalizador que lo aceptado en el sistema de comercio multilateral de la OMC y sus acuerdos y reglas. Fue iniciado por los Estados Unidos y Australia con la Unión Europea como un actor clave también.

Con la retirada de Uruguay de las negociaciones, los países que continuan son Australia, Canadá, Chile, China-Taipei (Taiwan), Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, Mauricio, México, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, República de Corea, Suiza, Turquía y la Unión Europea. Es notoria la ausencia de la mayoría de los países en desarrollo, especialmente los más grandes.

Las facciones del Frente Amplio, encabezadas por el ministro de Economía, Danilo Astori y el ministro de Relaciones Exteriores de Rodolfo Nin fueron los únicos miembros significativos de la coalición que apoyaron al TiSA. El Movimiento de Participación Popular encabezado por el ex presidente José Mujica votó en contra, a pesar de que Mujica era todavía presidente cuando Uruguay se unió a esas negociaciones en febrero pasado.

Cuando el Frente Amplio formalmente votó contra el TISA, la oposición parlamentaria de derecha ofreció sus votos al presidente para construir una mayoría especial en favor del Acuerdo y así dividir la coalición de gobierno.

Sin embargo, la ministra de Turismo Lilian Kechichian, actuando como vocera del Consejo de Ministros anunció el lunes que "el Presidente respeta la mayoría y ha pedido al ministro de Relaciones Exteriores que comunique esta decisión" a los otros países.

La coalición gobernante estudió el tema durante cuatro meses y antes de tomar su decisión de consejo de gobierno de la coalición pidió a todos los ministerios un análisis de cómo la apertura de los servicios afectaría sus agendas y los elementos que qusieran incluir en la "lista negativa" de servicios que no se liberalizarían.

Un enfoque de "lista negativa" significa que todos los sectores se liberalizan salvo aquellos explícitamente excluidos. Un enfoque de "lista positiva" liberaliza únicamente aquellos sectores o partes de un sector que se incluyen en una lista predeterminada y por lo general también permite poner condiciones en esta liberalización.

El periódico local "La Diaria" publicó un resumen de los anáisis ministeriales presentado al plenario del Frente Amplio por su presidente, Daniel Marsiglia. Según el informe de "La Diaria", el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social considera que algunos de los requisitos TiSA estaría en contradicción con las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que Uruguay ha firmado y, por tanto, deben considerarse como ley nacional.

El Ministerio de Industria, Energía y Minas informó al consejo de la coalición de gobierno que el TiSA implicaría riesgos para las políticas de telecomunicaciones de Uruguay. Desde que la ley de privatización fue derogada por referéndum en 1992, la compañía telefónica (líneas fijas), la generación y distribución de energía eléctrica, la única refinería de petróleo del país y toda el agua y el saneamiento están a cargo de empresas de propiedad estatal en Uruguay. Además, los bancos de propiedad estatal, si bien compiten con los bancos privados nacionales e internacionales, tienen tres cuartas partes de los depósitos, mientras que la compañía de seguros de propiedad estatal controla alrededor de la mitad del mercado.

Mientras tanto, la empresa de telefonía celular móvil estatal tiene el doble de suscriptores que sus dos competidores extranjeros juntos. La política de telecomunicaciones que TISA desafiaría ha permitido que Uruguay tenga una red de telefonía que es 100% digitalizada. Todos los xentros poblados y todas las escuelas están conectadas a través de fibra óptica y todos los niños en edad escolar cuentan con acceso gratuito a Internet, como parte de la política de "una computadora por niño" que Vázquez comenzó en su presidencia anterior. (Vázquez fue presidente antes de Mujica. Ambos fueron elegidos por la coalición Frente Amplio de partidos y movimientos progresistas.)

El Ministerio de Agricultura rechazó la liberalización de algunos servicios que presta, en particular, la identificación y seguimiento de ganado (“trazabilidad”) que permite a Uruguay exportar carne a precios más altos que los de sus vecinos. El Ministerio de Turismo, cuya área representa la mayor parte de las exportaciones de servicios del país, informó que no hay beneficios posibles del TiSA en su sector, ya que el turismo ya está liberalizado. El Ministerio de Salud informó que no está en condiciones de producir una "lista negativa" debido a la naturaleza cambiante de los servicios de salud que podrían volver obsoleta una lista de este tipo en poco tiempo.

Por otra parte, el acuerdo de servicios recibió comentarios favorables del Ministerio de Relaciones Exteriores, que argumentó que la presencia de los negociadores uruguayos en las reuniones del TISA les ayudaría a "adquirir experiencia", mientras que el Ministerio de Economía y Finanzas destacó que el TISA traería beneficios a los productores locales de software y servicios profesionales (como abogados y contadores).

Cuando el Frente Amplio convocó a una discusión pública, el presidente de la Cámara de Software de Uruguay expresó su esperanza de que el TISA les ayudaría a abrir los mercados al permitir a sus técnicos viajar al extranjero con más libertad, pero sin embargo reclamó que el sistema de contratación pública continue favoreciendo las ofertas de empresas nacionales sobre las de empresas extranjeras. Se hizo evidente durante el debate que este sector, que representa a lo sumo el dos por ciento del ingreso nacional total, estaba mal informado.

El Modo IV de prestación de servicios (o sea aquellos que requieren el movimiento de personas físicas al extranjero para prestar un servicio) está excluido del TiSA a instancias de los Estados Unidos. En los EE.UU, la Unión Europea y Australia, el movimiento de personas físicas para la prestación de servicios se rige por los requisitos de visado de sus políticas de inmigración que aplican un "test de necesidad”. Así, la industria del software uruguaya no conseguiría del TiSA el acceso que desea para sus técnicos y, al mismo tiempo, se arriesga a perder la continuación del apoyo del gobierno si el Acuerdo al que defienden hubiera sido aprobado.

Tras la decisión presidencial, el diputado socialista Roberto Chiazzaro destacó que es la primera vez que el TiSA se discutió amplia y abiertamente en cualquier país y que "es sorprendente lo mucho que la gente se informó, participó y discutió. Tabaré (el presidente Vázquez) tiene que ser reconocido por haber escuchado a la gente y a su organización política antes de tomar una decisión".

* Roberto Bissio es Director del Instituto del Tercer Mundo con sede en Montevideo, Uruguay

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