Acuerdo Mercosur-UE se dilata y aparecen señales de pesimismo

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Acuerdo Mercosur-UE se dilata y aparecen señales de pesimismo

Por El Observador | 19-7-18

Pese a las continuas declaraciones de optimismo que transmiten las delegaciones de ambos bloques –sobre la oportunidad de cerrar la negociación de un trabajoso y demorado Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur–, el estado de situación demuestra que se está "lejos" de cerrar la misma este año. Esa es la visión resumida que transmitió a El Observador el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Uruguay y director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la misma universidad, Ignacio Bartesaghi.

En medio de una clima revuelto a nivel internacional por los coletazos diarios que desató la guerra comercial que lidera el presidente Donald Trump, otros jugadores se mueven por la senda opuesta. Esta semana la UE y Japón sellaron un TLC cuyos números asustan. El mismo prevé la eliminación de aranceles por US$ 1.200 millones que anualmente pagan las compañías europeas para ingresar a ese mercado.

Además, la alianza entre el viejo continente y la potencia asiática cubrirá casi un tercio del PIB mundial y afectará de forma directa a 600 millones de personas. "Estamos enviando un mensaje claro de que estamos unidos contra el proteccionismo", dijo este martes el presidente del Consejo de la Unión Europea (UE), Donald Tusk.

El gobierno nipón estima que su economía podría expandirse 1% gracias a esta acuerdo y generar 290 mil nuevos empleos. La UE, por su lado, espera que sus exportaciones a ese país aumenten 33% y genera hasta 140 nuevos empleos cada US$ 1.000 millones que obtenga del intercambio comercial.

En tanto, bajando este TLC más a tierra sobre su impacto sobre Uruguay, la carne vacuna europea reducirá su arancel desde 38,5 % —que paga en la actualidad al igual que los frigoríficos uruguayos—, a 9 % en 15 años. Mientras que en lácteos Japón eliminará los aranceles sobre los quesos europeos.

Por casa

El gobierno uruguayo tiene puestas sus fichas en que finalmente ahora están dadas las condiciones políticas y comerciales para cerrar a corto plazo (antes de las elecciones presidenciales de Brasil en octubre) el TLC con la UE. ¿Qué tan cerca se está de esa posibilidad? Por ahora, "bastante lejos", según Bartesaghi. El experto mantuvo intercambios en las últimas horas con negociadores de ambos bloques para conocer más en detalle el avance de las tratativas. En ese sentido, informó que en la cumbre de Bruselas "no se avanzó en nada", mientras que la reunión política que hubo entre ambos bloques "terminó por confirmar que no están dadas las condiciones para cerrar el TLC este año".

Por otro lado, Bartesaghi marcó las diferencias notorias entre los ritmos de negociación de la UE con otros bloques. Por ejemplo, con Japón se definieron los términos de referencia del acuerdo en diciembre de 2017 y siete meses después se estaba anunciando la firma del TLC. Lo mismo ocurrió con el TLC que la UE cerró este año con Canadá y la renegociación de su tratado que también culminó durante el primer semestre con México. A todo esto la UE anunció en junio el inicio oficial de las negociaciones para cerrar un TLC con Australia y Nueva Zelanda (dos competidores directos de Uruguay).

"Claramente hay un problema de la Unión Europea particular con el Mercosur", alertó Bartesaghi. En ese sentido, comentó que Europa todavía "no lo convencen" los ajustes del Mercosur en la industria automotriz, la exclusión del sector lácteos, la falta de consenso en las especificaciones geográficas, o las diferencias en el protocolo de definición de patentes. Mientras que por el lado del Mercosur, la oferta agrícola de la UE "parece insuficiente", acotó.

El experto dijo que no comparte la posición de algunos negociadores del Mercosur que la responsabilidad del fracaso sea solo de la UE porque este bloque ya demostró que logró avances en capítulos sensibles con otros bloques como bienes agrícolas o industriales.

Además acotó que no "fueron positivas" las últimas noticias que llegan de la última cumbre del pasado martes entre los 28 países de la Unión Europea (UE) y los 33 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

"Todo este contexto me hace ser bastante pesimista sobre el cierre de las negociaciones para este año", aseguró Bartesaghi. Advirtió que un revés con Europa tendrá efectos en otras negociaciones que tiene el Mercosur con el EFTA (bloque integrado por Suiza, Noruega, Islandia, Liechtenstein), Corea, Canadá, Singapur, o Indonesia.

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, se reunió con los ministros de los cuatro países sudamericanos este miércoles 18 para "hacer balance y evaluar los progresos realizados", según una fuente de la Comisión Europea.

El comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, descartó la víspera un acuerdo en esta semana. "Claramente, no estamos satisfechos con los procesos realizados hasta ahora", dijo el responsable europeo de origen irlandés.

El ministro de Relaciones Exteriores español, Josep Borrell, no se mostró optimista sobre un acuerdo rápido, pero advirtió que "el mundo se está cerrando desde el punto de vista comercial". "Si la negociación no avanza ahora, será mucho más difícil hacerlo después", advirtió.

Lo positivo a mediano plazo

Para Bartesaghi la única arista positiva que podría dejar un fracaso en el cierre con la Unión Europea del Mercosur sería la posibilidad de que el próximo gobierno de Uruguay finalmente tome el camino de abrirse a negociar en "forma bilateral" para acelerar los plazos, y así avanzar con países como China u otros asiáticos donde prácticamente es "imposible" hacerlo dentro del Mercosur por los intereses contrapuestos que tienen Brasil y Argentina con esos países.

"Es obvio que con la coyuntura actual vamos a tener durante los próximos 4 a 6 años el mismo régimen de acceso a mercados que el que tenemos hoy porque las negociaciones llevan tiempo", indicó.

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source: El Observador