Campaña Nacional Sin maíz no hay país: Carta abierta al Presidente de los Estados Unidos

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Carta abierta al Presidente de los Estados Unidos

Nosotros, pueblo de México, también queremos renegociar el TLCAN para proteger nuestro maíz, el empleo de millones de campesinos y campesinas así como los modos de vida del campo mexicano

Hacia una nueva era de cooperación entre los pueblos de México y Estados Unidos con base en el respeto a nuestra soberanía, dignidad y derecho al desarrollo sustentable

Solicitamos al presidente Obama un diálogo sobre el TLCAN

Señor Barack Obama
Presidente de los Estados Unidos de América
Presente.

1. Bienvenido a México presidente Obama
En ocasión de su visita a nuestro país, le damos la bienvenida en nombre de las decenas de organizaciones campesinas, de derechos humanos, ambientalistas y de promoción del desarrollo sustentable y de los miles de ciudadanos y ciudadanas que participamos en la Campaña Nacional Sin maíz no hay país.

La esperanza del pueblo estadounidense en el cambio y su valiente decisión para terminar con el régimen de Bush y elegirlo a Usted como presidente de los Estados Unidos representa también para el pueblo de México una esperanza para acabar con la era del neoliberalismo y de la democracia simulada de las corporaciones en nuestros países y avanzar hacia un nuevo modelo de cooperación entre nuestros pueblos teniendo como propósito central el desarrollo humano sustentable y los derechos de la gente.

La Campaña Nacional Sin maíz no hay país es una iniciativa ciudadana plural que impulsa la recuperación del derecho de nuestro país a la soberanía y seguridad alimentarias, el derecho de los campesinos y campesinas al trabajo y al mantenimiento de sus modos de vida, el derecho a la alimentación de todos la población y nuestro derecho a la preservación del patrimonio genético y cultural de los maíces nativos mexicanos. Y para todo lo anterior, consideramos como una condición necesaria aunque no suficiente, la renegociación del capítulo agropecuario del TLCAN.

2. El presidente Felipe Calderón no hablará con la verdad sobre el TLCAN
Viene Usted a entrevistarse con el presidente Felipe Calderón. Seguramente no tendrá oportunidad de entrevistarse con representantes de la sociedad civil. Esta es la razón de la presente carta abierta.

Debe Usted saber que el presidente Felipe Calderón no representa legítimamente al pueblo mexicano y que no le hablará con la verdad acerca del TLCAN y sus dramáticos impactos negativos económicos, sociales y ambientales en el campo y en la alimentación de toda la población.

El presidente Calderón, por el contrario, representa los intereses de las grandes corporaciones, en especialmente de las agroalimentarias, y pretenderá “aconsejarlo” otra vez como lo hizo antes desde Buenos Aires y en Washington en torno a que el TLCAN ha sido de gran utilidad para nuestros pueblos, que ha beneficiado enormemente a México y que se debe profundizar en el modelo fracasado de libre comercio.

3. La verdad del TLCAN y sus impactos negativos en el campo mexicano
La verdad del TLCAN y sus impactos económicos, sociales y ambientales es otra y Usted señor presidente Obama debe saberla:

- La emigración de mexicanos a los Estados Unidos se ha incrementado en los 15 años pasados de vigencia del TLCAN. En este periodo emigraron 6 millones de mexicanos a los Estados Unidos, triplicando el promedio anual previo al TLCAN para alcanzar la cifra de 500 mil mexicanos por año. ¿Acaso no prometieron que con el TLCAN se iba a frenar tal fenómeno causado por la falta de oportunidades de empleo en México y la asimetría en los salarios y condiciones laborales? ¿Acaso no representa este hecho por sí mismo una evidencia irrefutable del fracaso del TLCAN?
- De los 11.9 millones de indocumentados radicados en Estados Unidos, 7 millones son de origen mexicano.
- En los 15 años del TLCAN han muerto más mexicanos intentando llegar a los Estados Unidos que alemanes tratando de saltar el Muro de Berlín.
- El gobierno mexicano ha renunciado a su obligación de garantizar el desarrollo del campo y a la producción de alimentos confiado fanáticamente en los supuestos beneficios del TLCAN y en la “válvula de escape” que representa (o que representaba dada la actual recesión económica), por un lado, la migración a Estados Unidos. En el campo mexicano no hay oportunidades de empleo para millones de campesinos por las importaciones dumping de los Estados Unidos, el control de las grandes corporaciones y la ausencia de una política de producción agroalimentaria y de desarrollo rural sustentable del gobierno mexicano.
- Desde la entrada en vigor del TLCAN, México perdió su autosuficiencia alimentaria. Actualmente nuestro país importa el 42% de los alimentos que consume, con un valor de 22 mil 500 millones de dólares y con un déficit en la balanza comercial agroalimentaria de 5 mil 500 millones de dólares (2008): importa alimentos y exporta millones de campesinos y pobladores rurales.
- Las importaciones dumping, las importaciones de maíz transgénico sin control ni trazabilidad y la irresponsabilidad del gobierno mexicano al promover la siembras de maíz transgénico en el centro de origen y diversidad del maíz como lo es México, están afectando el modo de vida de millones de campesinos y pobladores rurales, la cultura alimentaria del pueblo mexicano y están contaminando las decenas de razas y las miles de variedades de maíces nativos que representan un patrimonio genético y cultural invaluable no sólo para México sino para toda la humanidad. Lo anterior sólo para impulsar las ventas y utilidades de Monsanto. Al respecto, el estudio de la Comisión Ambiental de América del Norte conducido por el Dr. José Sarukhán recomendó que debiera molerse el maíz importado de Estados Unidos a fin de prevenir la incorporación de maíz transgénico a la cadena de la alimentación humana como la contaminación de maíz nativo. El alimento es inseparable de la forma en que se produce, se adquiere y consume. Es cultura, es identidad a más de ser la ingesta de nutrientes, calorías y proteínas, una alimentación adecuada es cultura. De acuerdo como lo demuestran las actuales prácticas de cultivos orgánicos de traspatio emprendidas por Usted en la Casa Blanca, tenemos confianza que ya sabe sobre estos temas y le felicitamos y apreciamos el compromiso de su Administración con la comida saludable, orgánica y cosechada localmente. Ahora, queremos dialogar sobre la promoción de estas mismas prácticas de siembra y consumo en México y pedimos su apoyo a nuestra causa.
- Los precios de la canasta alimentaria se han multiplicado por 10 en los 15 años del TLCAN. Tan sólo en el periodo de la administración del presidente Calderón el encarecimiento de los alimentos ha sido del 70%. Lo anterior cuando el 65% de los mexicanos vive en la pobreza, los salarios han perdido su capacidad adquisitiva en 70%, más de 7.3 millones de mexicanos están desempleados en el primer trimestre del presente año y más del 55% de la población económicamente activa se encuentra en ocupada en la economía informal, sin prestaciones ni seguridad social. El hambre deja de ser un misterio para explicarse a partir de la toma de decisiones humanas donde el acceso físico y económico a los alimentos deja de ser un derecho. El hambre y la malnutrición no son un problema de disponibilidad sino una falta de alimentos en calidad nutricional, cantidad y aceptabilidad cultural, lo cual impacta en el nivel de vida y atenta contra la dignidad humana.
- México es un país de malnutridos, en donde se viola sistemáticamente el derecho a la alimentación: por un lado, 20 millones de mexicanos padecen desnutrición y anemia como en la África subsahariana, principalmente niños y niñas menores de 5 años y que viven en el medio rural y pertenecen a comunidades indígenas; y, por otro lado, 70% de los mexicanos padecen obesidad, debido al consumo de alimentos y bebidas chatarra que producen las grandes corporaciones agroalimentarias. Somos el segundo país en el mundo con obesidad y consumo de refrescos.
- Preocupa que las organizaciones campesinas que están defendiendo sus derechos, el derecho a la alimentación de los mexicanos, luchando contra la siembra de maíz transgénico y contra las grandes corporaciones agroalimentarias estén siendo hostigadas y perseguidas por las autoridades fabricándoles delitos. Esto no hace más que criminalizar la defensa de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.
- Con el TLCAN se intensificó el despojo de tierras y recursos naturales de las comunidades indígenas y campesinas. Este hecho ha generado más pobreza en las zonas rurales de México. Las tierras se utilizan para construir megaproyectos de inversión (presas, autopistas de cuota, aeropuertos, parques agroindustriales, parques eólicos, etc.) de empresas trasnacionales y paraestatales que administran grupos privados. Se violan sistemáticamente los derechos humanos de las poblaciones y los convenios internacionales firmados por México como el artículo 169 de la OIT para pueblos indios y el Pacto Internacional de Derechos, Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC).
- El presidente Calderón dice que el TLCAN es lo mejor; eso mismo dicen las 20 grandes corporaciones que controlan el sistema agroalimentario en México. Sin embargo, la mayor parte del pueblo mexicano piensa lo contrario como lo confirma un reciente estudio: la mayoría de los mexicanos (73%) y también sus líderes (72%) consideran que México debe tratar de renegociar el TLCAN, sobre todo el capítulo agrícola.
- Gracias a las políticas económicas y sociales neoliberales que se han profundizado con el TLCAN, la desigualdad en México se ha incrementado (10% de la población más rica concentra el 65% de la riqueza nacional; el presidente Calderón puede presumir el oprobioso récord de México de tener a uno de los hombres más ricos del mundo y al mismo tiempo tener la tasa de crecimiento más baja de América Latina y el Caribe.
- En suma, el TLCAN se negoció por y para las grandes corporaciones de América del Norte. En México, el TLCAN se negoció mal y se ha ejecutado peor: hemos perdido soberanía, somos un país dependiente, únicamente se han beneficiado las grandes corporaciones y una exigua minoría de agroexportadoras, resultando perdedores los campesinos y las campesinas, los y las trabajadoras y el medio ambiente.

Asimismo, señor presidente Obama, la inseguridad y el crimen organizado que tanto nos preocupa lo mismo que a su gobierno se han incrementado en México por las siguientes causas: 1) falta de oportunidades de empleo, salarios dignos y educación para millones; 2) desigualdad creciente; 3) corrupción e impunidad; 4) falta de credibilidad en el gobierno y sus instituciones que únicamente representan a grupos de interés y defienden privilegios; y 5) una estrategia fracasada, unilateral, parcial y superficial, con base en la militarización.
Mientras no se decida combatir las causas económicas, sociales e institucionales de fondo que propician la inseguridad y el crimen organizado, la estrategia del presidente Calderón continuará fracasando.

4. Nuestras propuestas para la renegociación del TLCAN y la construcción de una nueva era de cooperación para el desarrollo sustentable
Por todo lo anterior, presidente Obama, le decimos que no solamente el pueblo estadounidense necesita renegociar el TLCAN como Usted atinadamente lo recogió como compromiso de su campaña presidencial y lo ha reiterado ahora como presidente de los Estados Unidos, también nosotros necesitamos renegociar el TLCAN.

Le proponemos a Usted, al Congreso de su país y al pueblo hermano de los Estados Unidos los siguientes puntos para construir una nueva era de cooperación entre nuestros pueblos con el propósito central de impulsar el desarrollo humano sustentable, la vigencia plena de los derechos humanos para la gente y con el respeto pleno a la soberanía de nuestros países:

I. Renegociar el TLCAN para recuperar nuestra soberanía y seguridad alimentaria, por el derecho a preservar nuestras variedades nativas de maíz sin contaminación transgénica; por el derecho a producir nuestros propios alimentos; por el derecho a mantener el trabajo y los modos de vida de 3 millones de maiceros y sus familias; por el derecho a la existencia y valorización de nuestra cultura e identidad como pueblo de maíz; por el derecho al desarrollo humano sustentable en el campo mexicano.

II. Establecer un acuerdo trinacional de cooperación para el desarrollo agroalimentario y el desarrollo humano sustentable en el medio rural, que incluya entre otros temas, la puesta en marcha de un fondo de inversiones estructurales y de cohesión social, la prohibición de las exportaciones desleales y la supresión de las barreras proteccionistas no arancelarias disfrazadas de medidas fito-zoosanitarias.

III. Promover un proceso trinacional de debate público entre las administraciones, congresos y sociedad civil para establecer una alternativa al fracasado modelo TLCAN con base en la cooperación para el desarrollo humano sustentable; los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las y los trabajadores y campesinos; los derechos de los migrantes; los derechos democráticos.

IV. Impulsar una reforma migratoria en los Estados Unidos que permita la legalización de las y los indocumentados. No al muro fronterizo, no a la criminalización de los indocumentados.

V. Declarar, entre tanto, una moratoria al ASPAN y a la Iniciativa Mérida. Decimos no a la militarización de la frontera. La inseguridad y poder crecientes del crimen organizado en México son fruto de la desigualdad, la falta de oportunidades de empleo y vida digna para la mayoría de los mexicanos, principalmente del campo, y de la falta de un gobierno que responda a sus necesidades, derechos y sueños.

Para profundizar lo antes expuesto, nos gustaría tener la oportunidad de sostener un diálogo directo con Usted.

Atentamente

¡El campo no aguanta más!
¡Sin maíz no hay país!
¡El hambre no espera!
¡Alimentos campesinos para México!

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