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Colombiano lucha contra el TLC

5-3-08

Colombiano lucha contra el TLC

JANE BUSSEY, The Miai Herald

El activista comunitario colombiano Gerardo Cajamarca se volvió temeroso después que un sindicalista de un pueblo vecino fue sacado de un autobús y torturado. Tres días después, el cuerpo torturado del hombre se encontró con el rostro cortado.

Después de una serie de amenazas de muerte, Cajamarca pidió y recibió asilo político en los Estados Unidos en el 2004. Trabajando para el sindicato United Steelworkers, de trabajadores de acero, Cajamarca ahora es uno de cientos de activistas de sindicatos, grupos de derechos humanos y religiosos que luchan contra la aprobación por el Congreso federal de un acuerdo de comercio e inversiones con Colombia, que tiene uno de los peores récords de violencia contra sindicalistas en el mundo.

’’La principal razón por la que el acuerdo de libre comercio no ha sido aprobado ha sido la oposición de la sociedad civil en Estados Unidos, sindicatos y no sindicatos’’, dijo Cajamarca durante una entrevista el mes pasado en Miami.

Cajamarca estará manifestando el jueves en Washington D.C. en un evento para ’’las víctimas de los crímenes del estado colombiano’’. También habrá manifestaciones simultáneas en Bogotá, Miami, Nueva York y Chicago.

’’Queremos alzar nuestras voces para decir que en Colombia hay un drama que han querido esconder’’, dijo Cajamarca. ``Es triste para nosotros tener que ir a otros países antes de que a alguien le importe conocer la verdad’’.

El mismo año en que Cajamarca recibió asilo, la administración de Bush lanzó negociaciones de comercio e inversiones con Colombia, finalizando el acuerdo comercial en febrero del 2006.

Ahora con su agenda de libre comercio estancada y bajo ataque por parte de los candidatos demócratas presidenciales Hillary Rodham Clinton y Barack Obama, el presidente Bush ha lanzado la prensa para persuadir al Congreso controlado por demócratas que escuche y apruebe el pacto de comercio de Colombia.

Los funcionarios de la administración de Bush se han dirigido a un lado y otro del país anunciando que el acuerdo es necesario para la seguridad de EEUU y bueno para la economía, y los miembros del Gabinete están dirigiendo delegaciones congresionales a Colombia para sesiones personales con altos líderes.

Los que apoyan el acuerdo comercial insisten en que el asesinato de sindicalistas ha bajado bajo el presidente colombiano Alvaro Uribe, quien trabaja para mejorar la situación de derechos humanos incluso mientras lucha contra las guerrillas izquierdistas y los narcotraficantes.

Esta semana Bush aumentó su insistencia para un acuerdo. ’’El presidente Uribe me dijo que una de las formas más importantes en que América puede demostrar su apoyo por Colombia es avanzando el acuerdo de libre comercio que negociamos’’, dijo Bush el martes. ``El acuerdo de libre comercio mostrará al pueblo colombiano que la democracia y la libre empresa conducen a una vida mejor’’.

Pero hasta ahora sus argumentos no han convencido. Los demócratas de la Cámara de Representantes reiteraron el lunes que el acuerdo no se presentará a votación este año.

El abogado del sindicato United Steelworkers, Dan Kovalick, dijo que una delegación de representantes de sindicatos americanos quedó impasible después de su viaje a Colombia a mediados de febrero, donde se reunieron con Uribe. ’’Nuestra impresión es que la violencia contra los sindicatos no se ha reducido sólo porque los asesinatos han declinado’’, dijo Kovalick. ``Los miembros de sindicatos se sienten bajo ataque’’.

Un estudio de Educación Laboral en el Proyecto Américas de EEUU, usando cifras del Sondeo Anual de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres de Comercio, encontró que casi dos de cada tres sindicalistas asesinados en el mundo son de Colombia. Las cifras para Colombia fueron de 72 muertes en el 2006.

Ese grupo también dijo que desde que Uribe tomó el poder sólo ha habido 47 convicciones por asesinatos de sindicalistas, entre 2,215 casos pendientes, una tasa de convicción de sólo 2%. Las estadísticas son de la Escuela Nacional de Sindicatos de Colombia, una organización independiente citada por el gobierno de EEUU.

Cajamarca señala que una de las razones por las que la violencia contra los sindicalistas ha declinado es que el movimiento laboral y los movimientos sociales se han debilitado bajo continuos actos de violencia. La participación de sindicatos ha caído de 13% de la fuerza trabajadora en 1996, a 4% hoy, dijo Cajamarca, mientras que el número de asesinatos bajó de 176, a 60.

’’La gente no se une a los sindicatos’’, dijo. ``Y no es por miedo, es por terror’’.

Cajamarca dijo que huyó después de recibir amenazas de muerte. Pero el asesinato que más recuerda fue el de un activista del sindicato de maestro, el profesor de filosofía, Juan Bohorquez, que fue sacado de un autobús en el 2003, cerca de Facatativa, el suburbio de la clase trabajadora de Bogotá donde Cajamarca vivía.

Cajamarca dijo que los participantes en los viajes auspiciados por la administración de Bush, no están viendo todo Colombia. ’La estrategia es llevarlos y mostrarles el lado `bonito’ de Colombia, pero no las víctimas, las viudas y los huérfanos. No se preocupan por ellos’’.


 source: El Nuevo Herald