Duras negociaciones con Europa

26-5-08

Duras negociaciones con Europa

Hicieron muy bien los negociadores centroamericanos en rechazar la propuesta inicial de la Unión Europea

El gran imperativo para nuestros negociadores: los productos centroamericanos con libre acceso al mercado europeo

Son más duros los funcionarios de la Unión Europea (UE) que los burócratas norteamericanos para negociar tratados de libre comercio (TLC) con los países en desarrollo. Así lo pudieron constatar los negociadores costarricenses y sus contrapartes centroamericanas en las recientes rondas de negociación para avanzar en el TLC con la UE, reportadas enLa Nación . Eso exigirá de todos los negociadores del área mayor firmeza, convicción, tenacidad y unidad en las rondas que se avecinan. Nuestro decidido apoyo a todos ellos y, en particular, a los representantes del Estado costarricense.

A cambio de consolidar el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP)- sistema que permite a un cierto número de productos provenientes de países en desarrollo tener acceso al mercado europeo con aranceles más bajos que a los demás países- la Unión Europea exigió la apertura del noventa por ciento para ingreso de sus productos al área centroamericana. Y eso es inaceptable, por decir lo menos. Los aranceles a la importación de bienes centroamericanos contemplados en el SGP no son tan bajos ni, mucho menos, generalizados como para entregar a cambio de su consolidación el 90% de nuestros mercados.

En términos comparativos, la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (CBI, por sus siglas en inglés), que se consolidó al inicio de las negociaciones del TLC con los EE. UU., era más generosa en cuestiones fundamentales como tarifas porcentuales y cobertura de productos. El Sistema Generalizado de Preferencias de la Unión Europea, en cambio, no contempla productos tan esenciales para nuestros países como banano, azúcar, atún, raíces tropicales, yuca ni otros productos con gran potencial exportador. De ellos, el banano representa un porcentaje importante de nuestras exportaciones totales hacia esa zona. Y, aunque es posible que un mayor acceso indirecto resulte de los litigios que han planteado naciones como Estados Unidos y el Ecuador en el seno de la Organización Mundial del Comercio (Costa Rica no es parte en el litigio), es indispensable para su seguridad productiva que el acceso se garantice bilateralmente y con un nivel más razonable de aranceles. Actualmente, pagan 175 euros por tonelada.

Hicieron bien los negociadores centroamericanos en rechazar la propuesta inicial de la Unión Europea, planteada en esos términos y condiciones por su jefe negociador, Meter Mendelson. Nos pareció más sensata la postura del ministro de Comercio Exterior costarricense, Marco Vinicio Ruiz, en el sentido de que, a cambio de otorgar libre acceso al noventa por ciento de los productos europeos, debemos recibir algo más que lo contemplado en el SGP. No es suficiente lo ofrecido.

Centroamérica debe examinar muy bien su realidad comercial actual y su potencial de exportación. Porque, después de haber firmado tratados de libre comercio con EE. UU., México y Canadá, en los que se contempla el ingreso de gran cantidad de productos importados para competir con los nuestros, ahora y con mayor intensidad en el futuro, cuando se cumplan los plazos negociados, nuestro reto es lograr un mayor acceso a nuestros productos. Nuestros mercados ya se abrieron a la competencia externa, por así decirlo, incluyendo servicios. Cada vez habrá mayor competencia en nuestros territorios, proveniente de empresas extranjeras. Ahora lo que procede es pelear por que nuestros propios productos tengan libre acceso al mercado europeo, para poder competir en igualdad de condiciones. Ese es el gran imperativo para nuestros negociadores y la esperanza para nuestros productores. A ambos grupos los apoyamos plenamente.

source: Nacion.com