Fidel Castro recibe a presidentes del ALBA

Por Fernando M. López | Desde la Redacción de APM, 12-6-07

A esta altura, las muestras de recuperación del comandante en jefe de Cuba, Fidel Castro, son irrebatibles. El propio Castro se encargó de echar por tierra todas las especulaciones y versiones malintencionadas sobre su salud, en primer lugar con una serie de artículos publicados en el Diario Granma, y luego con una intensa actividad diplomática que se inició hace diez días, al recibir al secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh.

El líder cubano -que a mediados del año pasado delegó el poder de forma interina en su hermano y primer vicepresidente del Consejo de Estado, Raúl Castro, tras una compleja intervención quirúrgica- reservó su segunda ronda de reuniones diplomáticas para los presidentes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), bloque al que también adhiere la isla desde diciembre de 2004.

El jueves pasado, el mandatario boliviano Evo Morales realizó un viaje de ocho horas a La Habana, donde tuvo oportunidad de entrevistarse con Fidel y Raúl Castro para abordar distintas cuestiones relacionadas con la integración latinoamericana. Luego de la reunión, Morales dijo sentirse “muy contento de ver nuevamente al presidente y comandante Fidel, como siempre preocupado por la vida, por la humanidad. Conversamos distintos temas que tienen que ver con energía, desarrollo económico de los países, salud, educación”.

Ahora es el turno de los otros dos presidentes miembros del ALBA. El venezolano Hugo Chávez fue el primero en arribar a la capital cubana este martes. “¡Viva Cuba! ¡Viva Fidel!”, exclamó Chávez, al pisar el aeropuerto internacional José Martí por sexta vez desde que Castro resignó temporalmente su cargo como presidente para reponerse de la operación. Allí fue recibido por el vicepresidente cubano Carlos Lage, el canciller Felipe Pérez Roque y el embajador cubano en Caracas, Germán Sánchez Otero.

En tanto, al cierre de esta edición estaba prevista la llegada del nicaragüense Daniel Ortega junto a la primera dama, Rosa Murillo, y varios funcionarios de su gabinete, tras una gira internacional de diez días que abarcó Venezuela, Argelia, Libia e Irán. Aunque la agenda de Ortega también incluía una visita a Italia, a último momento el mandatario suspendió su visita a ese país europeo y partió directamente desde Teherán hacia La Habana. Si bien los motivos de esa decisión no se hicieron públicos, es posible que Ortega haya apurado su arribo a Cuba para coincidir con la presencia de Chávez en la isla.

Según los comunicados oficiales dados a conocer en las últimas horas, Fidel Castro mantendrá una serie de “reuniones de trabajo” con ambos presidentes, “en el marco de las excelentes relaciones de hermandad” que unen a las tres naciones latinoamericanas.

Se descarta que, al igual que en la entrevista entre Castro y Morales, el tema de la integración regional ocupe un lugar preferencial en la agenda de los mandatarios.

Sin ir más lejos, el ministro de Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, anunció ayer desde la capital cubana la creación de las “Casas del ALBA”, no sólo en los cuatro países que conforman el bloque, sino también en Ecuador y Haití. Sesto, que participa desde el lunes en el V Congreso Internacional Cultura y Desarrollo, explicó que estas casas culturales serán, en un mediano plazo, “el gran instrumento para hacer que la cultura contribuya a la unidad de nuestros países".

El turismo constituirá, seguramente, otro de los aspectos integradores a tener en cuenta, sobre todo por los pasos concretados recientemente desde el ALBA. El lunes pasado, la ministra de Turismo de Venezuela, Titina Azuaje, aseguró que los países miembros avanzaron en una propuesta de desarrollo turístico sustentable y con contenido social, que ya está en marcha entre Venezuela y Cuba a partir del “Plan de Turismo Social Internacional”, como así también en la creación de la Universidad Turística del ALBA, que estará localizada a pocos kilómetros de Caracas.

Tampoco quedará afuera, sin duda, la discusión sobre alternativas para enfrentar los proyectos hegemónicos de Estados Unidos en América Latina, desde la megaproducción de biocombustibles a costa de la soberanía alimentaria de la región, hasta los tratados de libre comercio como receta para sustentar el modelo neoliberal en descomposición.

Estos y otros temas ya fueron abordados por Fidel Castro en sus reflexiones en el Diario Granma, publicadas con cierta regularidad desde el 28 de marzo último. De hecho, su primer artículo apuntó contra “la idea siniestra de convertir los alimentos en combustible” porque, según alertó, serían “condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”.

“(George W.) Bush está ansioso de cariño. Disfrutó a su gusto del recibimiento sin protestas en Bulgaria. Habló con soldados de ese país que participaron en las guerras de Iraq y Afganistán. Trató de comprometerlos más a derramar sangre generosa en esas pacíficas guerras”, aseguró este lunes el presidente cubano en la última de sus columnas (“El tirano visita Tirana”), donde analizó brevemente la gira europea de Bush.

No se trata de la primera ni de la última crítica directa contra el presidente norteamericano. En su columna anterior, Castro reveló “las mentiras y los embustes” en torno a las declaraciones realizadas por Bush antes de su visita oficial al Vaticano.

No será la última porque estas críticas, sus análisis, las reuniones con líderes progresistas de América Latina, demuestran que Fidel Castro continúa en su trinchera revolucionaria para encabezar, mientras siga en pie, la batalla de ideas por la justicia social, la integridad nacional y regional, y la cooperación entre los pueblos.

fmlopez@prensamercosur.com.ar